El autocar cumplía todas las normativas y el lugar no era un punto negro El ministro del Interior afirmó ayer que el exceso de velocidad pudo ser la causa probable del siniestro ocurrido en Soria, aunque Mayor Oreja matizó que «en ningún caso se ha debido al incumplimiento de la legalidad». Por su parte, Carlos Muñoz Repiso, director de Tráfico, no descartó el fallo mecánico.
08 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Jaime Mayor Oreja y el director de la DGT, Carlos Muñóz Repiso, coincidieron ayer al señalar que la probable causa del accidente de Soria sea la velocidad inadecuada del camión. Según Repiso, porque no parece probable que, habida cuenta de que la carretera era bastante sinuosa, el conductor se durmiera o se distrajese. «Más parece que sea, dado que se trata de una curva a la derecha, con invasión de la parte izquierda, un exceso de velocidad», subrayó el máximo responsable de la DGT. El ministro del Interior anunció ayer en el Consejo de Ministros que, además del atestado de la Guardia Civil sobre el incidente, la DGT ha encargado un primer informe al Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (Insia) para «el estudio del comportamiento de la estructura del autobús y la comprobación de que se habían incorporado todas las medidas de seguridad exigidas». Estudio del techo En particular, el Insia deberá determinar las causas por las que el techo del autocar de la empresa Autogranados se hundió y quedó destrozado, pese a cumplir el Reglamento 66 del Grupo Técnico de Vehículos a Motor de la Comisión Europea, que obliga a que los autobuses en servicio matriculados después de enero de 1996 tengan un triple arco de acero, en teoría «indeformable», unido en una sola pieza al chasis. El Insia también tratará de localizar posibles problemas técnicos en el camión de cerdos que se precipitó contra el vehículo de viajeros. Los informes técnicos sobre la estructura y características del camión y el autocar serán completados con un segundo estudio sobre el «comportamiento de los conductores de los dos vehículos implicados». El kilómetro 159 de la carretera nacional 122, lugar del siniestro, no es considerado por Tráfico como un «punto negro» de la red viaria española, puesto que nunca se han producido más de tres accidentes graves en el mismo tramo de esta carretera.