La sospechosa de matar al constructor coruñés dejó el alterne por él

GALICIA

«Era una de las mejores, pero conoció a Lodeiro y cambió de vida», dicen de Tania, su nombre en los clubes María del Pilar L. A., implicada en el crimen del constructor coruñés José Manuel Rodríguez Lodeiro, dejó un local de alterne _donde usaba el nombre de Tania_ cuando lo conoció. La Asturiana, como se la apodaba últimamente, estudió ATS y trabajó en una maternidad.

21 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La Asturiana no es el nombre del famoso anís del anuncio, «el que su presencia siempre agrada». La Asturiana es la mujer que fue detenida en Oviedo por su presunta relación con la muerte del constructor coruñés. Pero, ¿cuándo llegó María del Pilar L. A. a A Coruña y cuándo conoció a José Manuel Rodríguez Lodeiro? Las crónicas decían que fue hace dos o tres años cuando entablaron el primer contacto. No. El vínculo que terminó en sangre se remonta a 1986, hace catorce años, según personas del entorno de ambos. Y catorce años dan para mucho. Más de uno se calienta la lengua y asegura que hasta María del Pilar podría tener un niño de Rodríguez Lodeiro, que ya habría cumplido los doce años. Pero éste no es un asunto para menores. María del Pilar trabajó durante casi dos años en un conocido local de alterne coruñés. Se presentó ella misma y mostró su deseo de ponerse manos a la obra. A la noche siguiente fue rebautizada y ya se llamaba Tania. Gente que la conocía aseguraba que «trabajando era una de las mejores». Su imagen, muy llamativa, no tenía nada que ver con la desmejorada figura flaca que se tapaba la cara con un bolso a la salida del juzgado ovetense. Entonces, la Asturiana, o Tania en el ambiente, era una mujer de armas tomar. No se metía en líos ni tenía problemas de drogas. Trabajaba «muy bien, hacía sus clientes y no había más». «Se enamoraron enseguida» Pero un buen día apareció en el club de alterne un hombre bajo, de constitución fuerte. Era José Manuel Rodríguez Lodeiro. «Se enamoraron enseguida. Son cosas que suceden». Quienes saben del flechazo dicen que «ella perdió la cabeza por aquel hombre». Como sucede en contadas ocasiones, Lodeiro la sacó del trabajo y compartió un piso con ella en la calle de San Andrés. La Asturiana dejó prácticamente aquel ambiente. Sólo aparecía muy de vez en cuando. Hizo cursos de ATS y hasta llegó a trabajar en una conocida maternidad coruñesa. Su cambio de vida fue total. No hizo lo mismo su pareja, el constructor Lodeiro. El empresario coruñés era un especialista en vivir al límite. Estaba casado e iba a tener el tercer hijo, con la que hoy es su viuda. Rodríguez Lodeiro, al que más de uno prefiriría ver con vida por asuntos económicos pendientes con él, mantenía estas dos vidas paralelas y además seguía con su gusto por la noche, las fiestas y el exceso. Algo que mataba a la que era su esposa oficial y a María del Pilar, Tania, la que no tenía el nombre en el anillo.