"Esto es inanarrable", afirmó el presidente tras el encuentro Solo, en la primera fila del palco, botaba Lendoiro. El partido acababa de concluir. El resto de su equipo directivo celebraba el título en segundo plano.
20 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El jefe acaparaba el primero. No por protocolo, que ya no lo había a aquellas alturas de la fiesta, sino como un homenaje al demiurgo del Superdépor. Lendoiro es un Julio Verne del fútbol, un visionario que tomó a un equipo endeudado de Segunda y, doce años después, lo ha hecho campeón. De Primera. De ahí el reconocimiento. «¿Quién nos lo iba a decir? ¿Quién nos lo iba a decir?», repetía mientras en Riazor atronaba el We are de Champions. Botaba Lendoiro en el palco, secundado por un puñado de periodistas, cuando le cedieron un micrófono. Y habló para la masa: «Somos campeones. Esto es para vosotros, que os lo merecéis más que nadie. Y también para los gallegos que están fuera y que no han podido estar aquí. También por los españoles que querían que lográsemos esto. ¡Viva el Dépor!». «¡Viva!», respondió la muchedumbre. Lo abrazó Pati Blanco, ex consejero del club, y Lendoiro lloró. Después intercambió lágrimas con Pachi Dopico, consejero. «Es el día más feliz de mi vida a nivel deportivo», matizó después. «Primero ganamos la Copa. Y ahora hemos entrado en la selección de oro del fútbol español y mundial». Entonces aparecieron los jugadores. «¡Presidente¡ ¡Somos campeones¡», gritó Kouba. Vibraba el palco. Y los jugadores se asomaban sin miedo. «Cuidado, cuidado, a ver si vamos a tener una desgracia», aconsejaba Lendoiro. «Bassir _le decía al marroquí, que tenía medio cuerpo fuera del balcón_, ven para atrás».El vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sonreía junto a Lendoiro. «El Dépor tenía una espina clavada desde el 94 y se la ha sacado», añadió. «Es un triunfo importantísimo porque el Deportivo ha demostrado que la Liga la puede ganar cualquiera».Xosé Cuiña, ataviado con una bufanda del Deportivo, reivindicaba su galleguidad en medio de la algarabía: «Soy socio del Lalín, el Celta y el Dépor. Esto es un hito. Hay que agradecer el gran esfuerzo de Lendoiro y su equipo». Eduardo Lamas, secretario xeral para o Deporte, también pidió un reconocimiento para Lendoiro: «Es un éxito que quizá no valoremos en su medida». Sonriente, y con cara de sorprendido, contemplaba la fiesta José Luis Meilán, rector de la Universidad coruñesa: «Esto es maravilloso. Ahora uno se siente orgulloso de ser deportivista y coruñés».