«El Racing  se lleva dentro»

JOSE VALENCIA FERROL

FUTBOL GALLEGO

Antonio Aneiros se marcha del club aunque asegura que como socio seguirá siendo un racinguista más.
Antonio Aneiros se marcha del club aunque asegura que como socio seguirá siendo un racinguista más.

Tras 22 años trabajando en el histórico club ferrolano ha decidido «colgar las botas»

06 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Antonio Aneiros Rey llegó al Racing en el equipo de Isidro Silveira en el año 1993. Desde entonces, ha sido una entrega total al histórico club de fútbol ferrolano, desarrollando numerosas y diferentes funciones. Ahora ha decidido irse, «colgar las botas», aunque seguirá cerca de Isidro Silveira y próximo al club, ya que se declara «un racinguista de pura cepa» y asegura que el Racing es un club que se lleva dentro.

-¿Todo una vida en el Racing?

-No sé los años que llevo, llegué con Isidro Silveira. Comencé encargándome de todo lo referente a la prensa, después me cayó la gerencia y al final hice un poco de todo, ya que es lo que tocaba. Desde hace ya varios años ya son las niñas las que controlan y llevan todo lo del club perfectamente, incluso mejor de lo que se llevaba antes. Yo no es que sea mayor, aunque ya me voy escapando, poquito a poco.

-¿Deja todos sus cargos?

-Sí, no solo me voy del Racing, también dejo mi cargo en la directiva de la Federación Ferrolana de Fútbol y en la AFAFE. El Racing realmente no lo dejo, ya que soy socio, al igual que toda mi familia, y además, por encima de todo, soy amigo de Isidro y mientras él esté en el Racing sabe que puede contar conmigo para todo lo que necesite. Sin embargo, estoy dispuesto a ayudarle aunque ya sin responsabilidades, sin una obligación directa de venir al club todos los días y atender una serie de cosas.

-¿Qué ha sido el Racing para Antonio Aneiros?

-Ha sido como un complemento fabuloso a mi vida. El Racing se lleva dentro y aunque echas en el club horas y horas es algo que te gusta. El ambiente es fenomenal y estás muy a gusto aunque son horas que le sacas a tu familia.

-¿Qué supuso la llegada de Isidro Silveira al Racing?

-Todos lo saben ya aunque yo voy a ser uno más en decirlo. Ha sido y continúa siendo el alma máter de este club. Yo viví aquellos momentos duros y si no llega Isidro es probable que el Racing hubiera desaparecido. Isidro ha vuelto a llevar al Racing a sus mejores momentos. Además, lo ha hecho por racinguismo y con una gran seriedad y una economía saneada. Para todos los racinguistas es un orgullo que el Racing de los últimos años haya sido un ejemplo nacional en este sentido.

-¿Lo más difícil fue el comienzo?

-Sin duda, hubo que poner muchos millones de pesetas encima de la mesa e Isidro Silveira no lo dudó, aunque hubo más gente que apoyó al club en aquel difícil momento. Después llegó la Sociedad Anónima Deportiva y el Concello de Ferrol apoyó pero, de nuevo Isidro Silveira, tuvo que aportar de su cartera todo el dinero que faltaba para completar el capital social. De no ser por Isidro Silveira el Racing no sería lo que ahora es, un gran club y saneado.

-¿Qué queda en su memoria de todos estos años?

-El traslado al campo de A Malata fue fundamental, el ascenso del 2000 a Segunda A, los otros dos ascensos a la categoría de plata que llegaron después. Fueron muchas alegrías. También hubo sinsabores aunque las alegrías fueron apoteósicas.

-¿Cuál es el próximo reto?

-El centenario del club, que está a la vuelta de la esquina. Me gustaría que el equipo subiera a Segunda A y que celebrará el centenario en esta categoría.

-¿Los peores momentos?

-El último descenso de Segunda B a Tercera fue extremadamente duro, nadie se lo puede imaginar. Fue difícil asumirlo ya que además se bajó por una serie de errores que se cometieron desde dentro, las circunstancias y la deuda fue tremenda. Se hizo todo mal, se fue fichando, fichando y fichando para arreglar las cosas y no sirvió para nada. Fue una experiencia de la que aprender pero que no me gustaría repetir. Fue terrible y la primera experiencia en Tercera también fue malísima. Afortunadamente ahora volvemos a ir en línea ascendente.

-¿Qué jugador le sorprendió?

-Los japoneses por el séquito que traían, salíamos en los periódicos y en las revistas japonesas. Me gustó que el Racing fuera un trampolín para jugadores como Mario Bermejo, Ismael o Uche. Muchos dejaron su huella.

-¿Y la afición?

-Inmejorable, apoyan al equipo a muerte. Lo peor es para los entrenadores, ya que el banquillo del Racing quema mucho.