FÚTBOL / RACING Trabajan con internacionales contrastados como Pavlicic y juegan contra aficionados del fútbol modesto. Se ejercitan por semana en campos decentes para jugar los domingos en los patatales de la comarca. La carrera de Teijo y Jandro, los canteranos que entrenan con el Racing, se desarrolla entre el primer equipo y el filial de Segunda Regional.
10 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Pasaron parte de la pretemporada en el Endesa. Pero el club pontés, aunque necesitaba un punta, argumentó falta de presupuesto como para quedarse con alguno. El Racing les dio la posibilidad de entrenar con el primer equipo e intentar ascender con el filial de Segunda Regional. «Después de caer con el Somozas perdimos las opciones de subir», explica Teijo sobre la trayectoria del Galicia de Caranza. El delantero considera «la experiencia con el Racing como muy buena porque podemos aprender muchas cosas, pero en una plantilla tan larga tenemos pocas posibilidades de salir adelante». Aunque el Racing no ha disfrutado de campos del nivel de otros equipos de su categoría, el contraste con los de Segunda Regional lesionó a Teijo. «Entrenábamos en unos de hierba y jugábamos en otros de tierra. Tuvimos muchos problemas musculares. Pasé dos meses lesionado de los adductores», explica el punta, que cree que si hubiera estado listo toda la Liga habría superado los 17 goles con los que puede acabar la temporada. Del próximo año no se pronuncian: «Hablaremos con la directiva». A ella pertenece su compañero del filial de Regional Chino Silveira, el gerente. Teijo cree que tras tanto tiempo «es uno más, como un amigo; por su fuerza defiende y va de cabeza». «Hay que tratarlo bien, por si acaso», bromea Jandro.