El amante de Marguerite Duras

Mercedes Corbillón FUGAS

FUGAS

27 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En mi sueño, me veo frente a la tumba de Marguerite Duras. Sobre la lápida, en unos tiestos tristes crecen un geranio, una azalea, un rosal diminuto y cientos de bolígrafos clavados en la tierra de las macetas. Los cursis, además, las decoraron con corazoncitos de colores.

A mi lado, mi joven amante deposita un canto rodado. Tiene algo dibujado, pero no me atrevo a preguntar qué.

Quizás tenga la edad del hombre que amaba a aquella adolescente en Indochina. ¿Treinta años? Pienso en releer la novela y pienso en mi yo adolescente en un cine de Pontevedra que ya no existe. En la pantalla, la belleza de aquel actor cuyo nombre no recuerdo y cuya anatomía no he podido olvidar.