«La infeliz», un sorbo sublime de la mejor literatura rusa

FUGAS

Ediciones Invisibles recupera este clásico de Iván Turguénev

12 abr 2021 . Actualizado a las 12:21 h.

Se titula La infeliz (Ediciones Invisibles), pero lo cierto es que esta lectura sienta bien, como cuando disfrutas de la calidez del sol de media tarde, y no porque la historia que cuenta sea particularmente alegre o alentadora, sino porque la escritura de Iván Turguénev (Oriol, Imperio Ruso, 1818 - Bougival, Francia, 1883) es un trago de la mejor literatura rusa: con pasión, misterio, emoción y moraleja. Y todo en una dosis concentrada en poco más de 200 páginas.

La novela que recupera para el castellano la colección Pequeños Placeres de la mano de la traductora Marta Rebón es un clásico poco conocido en España, como lo es su autor, eclipsado ante tótems como Tolstói, Dostoyevski o Chéjov. Turguénev está considerado como el más occidentalizado de los escritores rusos, lo que lo llevó a ser repudiado por los suyos, Tolstói incluido, por considerarlo, en términos actuales, como proeuropeísta. Este título, con una prosa agradable, digerible tantos decenios después de su escritura y en apariencia sencilla, se absorbe con la intensidad de un amor adolescente. Como un cuento cuyo desenlace se implora sea favorable a los amantes, aun sabiendo que la fatalidad planea sobre ellos.

La infeliz es una historia original y vital. También una tragedia imparable protagonizada por «una paloma blanca en una bandada de cuervos negros», Susanna Ivánovna, en un sofisticado Moscú que ya es pasado. El ritmo de la acción avanza in crescendo, especialmente, a partir del segundo acto de la trama, cuando la amabilidad desaparece y el histrionismo y candidez de los personajes dan paso a la oscuridad humana. Considerada por Flaubert como una obra maestra, el amor es el gran perdedor de esta pequeña novela donde la cobardía se paga cara. Un relato romántico no ausente de pesimismo que encierra una crítica a la decadente sociedad moscovita del XIX.