Ringo Starr: «Aún tengo algo de aquel obrero de Liverpool que tocaba por las tardes»

Camino de los 80 años y atrincherado en su eslogan de «peace and love», el «señor de los Anillos», Ringo Starr, sigue en la carretera: el 29 de junio su viaje se detiene en Galicia

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Aunque sin el ritmo que imponía a su vida en otras épocas, que él mismo prefiere olvidar, a Ringo Starr no le importa abandonar el sol de California de vez en cuando y meterse en aviones, autobuses y coches. «¿Supongo que el sol de España es el mismo que de California ¿no? Soy músico, una persona que intenta entretener a la gente. Me dedico a esto y sigo disfrutando. Solo siento agradecimiento por haberme podido dedicarme a la música. Llega la tarde del concierto y me pongo de buen humor. Estoy con los músicos y me siento a gusto. Amo al público y sé que el público me ama. Paz y amor, hermano». Palabra de exbeatle.

Con su All-Star Band llegará a España en esta gira que también recala en Galicia, si bien lo hace con otros músicos distintos a los de la primera formación. En el concierto de A Coruña también tocarán temas del disco recién publicado por Starr, Give More Love.

Cuando se le ocurrió formar un grupo con amigos, la primera All-Starr Band, el batería de The Beatles ya lo era todo en el pop, aunque su situación personal distaba de estar a la misma altura. Ringo acababa de salir de una clínica en la que se sometió a un tratamiento para curar su alcoholismo, lo mismo que hizo su mujer, la actriz Barbara Bach. Necesitaba volver al escenario, a las giras, para terminar su recuperación, y lo hizo el 23 de julio de 1989 en Dallas.

Fue una reunión de nombres históricos, como Joe Walsh de los Eagles, Nils Lofgren y Clarence Clemons de la E Street Band, Dr. John, Billy Preston y Rick Dando de The Band, además de invitados como su hijo, el también batería Zak Starky, y Bruce Springsteen. El músico de familia obrera de Liverpool no solo recuperó el tono vital, sino que también dio con la fórmula. Ringo cantó aquellas canciones de The Beatles que compuso o en las que aportó su voz, como Yellow Submarine.

«Empecé con los All-Starr después de pasar una mala temporada con un método muy sencillo. Abrí mi agenda y empecé a llamar a unos cuantos amigos para ver si querían tocar conmigo. Dr. John me dijo que sí, Clarence me dijo que sí...», recuerda el mito del pop desde su casa de Los Ángeles.

Me suena que la visita de The Beatles a España fue importante para vosotros Hoy se siente «bendecido y feliz». Empieza y termina sus conversaciones con las palabras «peace and love», ‘paz y amor’. Nunca se desprende de sus anillos (de ahí su sobrenombre), suele vestir un collar con el símbolo hippie -«lo veréis también en el concierto»- y se siente parte del «espíritu de aquellos años». En 1968 The Beatles publicó el Álbum Blanco, que considera uno de los hitos de la banda. Un año antes habían sacado Yellow Submarine y un año después el St. Peppers’s. Fue la época más carismática del grupo, la más completa, y completa por el lado creativo. Pero Mr. Starr cree que su verdadera identidad está en otro sitio y en otro tiempo.

«Vale, es cierto que ocurrieron muchas cosas en aquellos años pero mi auténtico movimiento, el que me marcó, está en las fábricas de Liverpool de los cincuenta. Aún tengo algo de aquel obrero que tocaba por las tardes».

Richard Starkey, el nombre civil de Ringo, empezó a trabajando en 1955, con 15 años, en el ferrocarril británico. Lo echaron por no querer ponerse la gorra y vestir un sombrero. Pero no fue la única experiencia laboral y hasta el inicio de los sesenta, cuando ya tuvo claro que se dedicaría a la música, se preparaba para ser operario en una empresa fabricante de bienes de equipo. Hoy tiene una fortuna aproximada de 200 millones de euros, y ha vendido su mansión inglesa, aunque mantiene una casa en Londres.

Tres acordes

Ciudades medias e industriales de Inglaterra como Liverpool y Manchester han jugado un papel relevante dentro de la música pop. ¿Cómo lo explica el batería más famoso del mundo? «Entonces eran los primeros tiempos en que empezaban las noticias musicales y a nosotros nos llegaba todo lo que hacían en Londres, lo mismo que pasaba en Manchester o también en Birmingham. Pero creo que hay una razón más profunda y es el skiffle, un rock muy básico que nos gustaba mucho y que podías tocar con un tambor, como era mi caso, y con un tres acordes de guitarra. Nos bastaba y eso fue lo que nos puso en el camino», recuerda Ringo Starr.

Comenzó con un amigo suyo de la fábrica en 1957. Pasó por diferentes grupos y en 1962 fichó por The Beatles, en sustitución de Pete Best, que no acaba de convencer ni a los otros miembros de la banda ni a su mánager, Brian Epstein. Al decir de John Lennon, Starr era entonces uno de los músicos más reputados de Liverpool. Esta será la segunda vez que el músico toque en España. La primera fue en 1965. «Sí, en Madrid y en otra ciudad, creo que en Barcelona». Fue todo un acontecimiento. Se asoció al ínfimo aperturismo del régimen de Franco. Hubo desmayos entre las fans que fueron a recibirles a Barajas y el No-Do se hacía eco de la beatlemanía. «Me suena que fue importante para vosotros. Pero entiéndeme, fueron dos conciertos más y punto. Las giras eran largas y lo nuestro era tocar. Nada más. Bajábamos del avión, dábamos el concierto y a por el siguiente».

El Beatle más entrañable

TEXTO: XESÚS FRAGA
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La fama y los logros del cuarteto de Liverpool a veces hacen olvidar que el batería posee una carrera en solitario de 19 álbumes y grandes éxitos como «Photograph»

Diálogo entre los protagonistas de la comedia romántica 500 Days of Summer:

Tom: «A nadie le gusta Ringo Starr».

Summer: «Por eso me encanta».

Más tarde, Tom, (Joseph Gordon-Levitt) se encuentra en una tienda de discos de segunda mano Stop and Smell the Roses, el octavo disco en solitario de Ringo y se lo enseña a Summer (Zooey Deschanel); cuando ella lo ignora, se da cuenta de que su noviazgo está naufragando...

Aunque el diálogo suena tan exageradamente falso como ese chiste sobre Paul McCartney («¿Cómo se llamaba ese grupo en el que estaba? Sí, hombre, en el que tocó antes que Wings. Lo tengo en la punta de la lengua...»), que Ringo sea un termómetro del amor entre Tom y Summer no deja de tener sentido. Por un lado, paz y amor son los ejes sobre los que ha construido su carrera Ringo tras la separación de los Beatles; por otro, siempre ha sido el más entrañable del cuarteto, el que ha inspirado una relación más próxima -en la medida en la que eso sea posible tratándose de una estrella-, alguien que se podía admirar pero también -daba esa sensación- cultivar su amistad.

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