Camila Cabello, el triunfo de la niña que quería ser cantante

El single «Havana» ha puesto a esta cubana en lo más alto de las listas de popularidad. Se trata de una de las estrellas del momento

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Poco antes de cumplir 15 años, la madre de Camila Cabello le preguntó qué regalo iba a querer para su aniversario. La niña lo tuvo claro: hacer un casting en el programa X Factor. Aquella adolescente nacida en Cojimar (Cuba) que llegó a Estados Unidos a los siete años, estaba dando ahí el primero de sus pasos hasta el estrellato actual. Con un single como Havana sonando sin cesar y su imagen deslumbrando en los saraos del mundillo musical, la artista se encuentra en el foco pop. Ese que alumbra para preparar el salto a la primera división... o para desvanecerse poco después. Lo sabremos el próximo año cuando se lance The Hurting. The Healing. The Loving, su álbum de debut.

La cantante, de 20 años, está en boca de todos. Hace unos días participaba en la gala de la MTV en Londres, uniendo la chispa de Havana con un vestuario de inspiración flamenca (el que se ve en la imagen) y una sofisticada coreografía con alusiones a Cuba. Fascinó. La canción tiene ese punto latino controlado que enamora en Estados Unidos, con ribetes de carácter y una sensualidad muy especial. Al día siguiente, su pase era comentado en todos los formatos por los fans y periodistas. Lo que toca cuando se coloca en el trampolín del triunfo.

No le viene de nuevo. Camila Cabello era la integrante más carismática de Fifth Harmony, el grupo formado tras su pase por X Factor. Tras superar aquella criba de su 15.º cumpleaños, entró a lo grande. Hizo una interpretación del Respect de Aretha Franklin, que no pudo ser emitida al no contar el programa con los derechos. En su lugar, cantó Back to Black de Amy Winehouse y llegó a la final. No ganó, pero fue repescada junto a otras concursantes para formar Fifth Harmony. Entraron en la categoría de grupos, quedaron de terceras y obtuvieron un contrato discográfico y el respaldo de Simon Cowell.

Fifh Harmony editó con Camila dos discos titulados Reflection (2015) y 7/27 (2016); dejó hits como Work From Home o All In My Head; y logró una gran popularidad entre la música para adolescentes de medio mundo. Pero a finales del 2016 todo se quebró: la cantante anunciaba su salida del grupo, mientras que sus compañeras decidían seguir adelante. Un camino que se bifurca por una única decisión: arrancar la carrera de Camila Cabello hacia el estrellato. Sí, igual que hizo en su día Beyoncé con Destiny’s Child, Robbie Williams con Take That o, recientemente, Harry Styles con One Direction.

¿Lo logrará? Por ahora el goteo de singles aparecidos este año invita al optimismo. Primero fue Crying In The Club, una pieza de aires r&b, con claroscuros a lo Rihanna y un mensaje liberador: «Deja que la música te eleve / Como si nunca hubieras sido tan libre / Hasta que sientas el amanecer / Deja que la música caliente tu cuerpo». Después vendría OMG, con el rapero Quavo y apuntando al trap, la hipnosis y la sutiliza. Y, ya por último, apareció este Havana con Young Thug, que seguramente sonará en las discotecas de medio mundo esta misma noche. Elegancia y distinción frente al resto. Pianos y trompetas, colándose en los templos dance.

Son los aperitivos del disco largo que estaba previsto que se editase ya. Finalmente, lo hará el año que viene debido al éxito de Havana. La cubana asegura que suena solamente a ella, sin que por ahora el foco le deslumbre. Todo mientras muchos apuntan su parecido con Penélope Cruz y la prensa rosa analiza sus vestuarios. ¿Una nueva princesa pop a la vista? Permanecemos a la espera. Pero por ahora la cosa pinta muy bien.

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