Al abuelo no hay quien le tosa, y menos ahora

TEXTO: C. CRESPO

FUGAS

JUANJO MARTÍN

El veterano del rock español actúa el lunes 14 en el Parque da Xunqueira de Vilagarcía

11 ago 2017 . Actualizado a las 15:28 h.

Tiene España por costumbre no solo respetar sino incluso venerar a sus míticos cantantes melódicos. Ahí están los ejemplos de Julio Iglesias, Raphael, Camilo Sesto o José Luis Perales, sin ir más lejos. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre en culturas como la norteamericana o la británica, esa misma tradición no existe a la hora de reverenciar a las leyendas del rock.

Cierto es que aquí tampoco es que dispongamos de un amplio catálogo de candidatos. El rock en su concepción moderna nos llegó con un par de décadas de retraso. Pero haberlos los hubo y no pocos de ellos han quedado sumidos en el más injusto ostracismo cuando las canas se apropiaron de sus melenas.

Claro que ha habido excepciones. El caso más paradigmático es seguramente el de Miguel Ríos, quien fue capaz de mantener la consideración de la profesión y del público hasta que en el 2010 dijo aquello de Bye Bye Ríos.