Cuando Chuck Berry iba al cole

Fernando Molezún LA HABITACIÓN DE DIÓGENES

FUGAS

Otro grande del rock and roll que se nos ha ido. Y en esta ocasión el apelativo se le queda escaso al protagonista, porque Chuck Berry no solo fue el guitarrista que se sacó casi de la manga el rock tal cual se concibe desde la segunda mitad de la década de los cincuenta, sino que, según reconoce el mismísimo Keith Richards en sus memorias, fue el tipo que le hizo coger una guitarra y convertirse en un Rolling Stone. Berry debutaba cuando estaba a punto de cumplir los 30 años en la mítica discográfica Chess Records con el single Maybellene, aunque no sería hasta dos años después, en 1957, cuando sacaría su primer larga duración: After School Session. Un clásico que estableció las bases de una nueva y endiablada música que alcanzó hace unos años los 980 dólares en una subasta. Aunque todos los que vivimos los ochenta sabemos que el mérito fue de Marty McFly y de Marvin, el primo de Chuck, que al escuchar cómo tocaba Johnnie B. Goode, el protagonista de Regreso al futuro, llamó inmediatamente a su primo dando lugar a una de las líneas de diálogo mejor traídas de la historia del cine.

CLÁSICO. UN EJEMPLAR DE LA PRIMERA TIRADA DEL PRIMER ELEPÉ DE BERRY ROZÓ LOS MIL DÓLARES