Helen Mirren: «¿Es moralmente defendible sacrificar a uno para salvar a ochenta?»

María Estévez

FUGAS

Todavía en la cartelera con su interpretación de Hedda Hopper en «Trumbo», la actriz inglesa vuelve a los cines en la piel de una coronel del Ejército que enfrenta un dilema moral durante una operación antiterrorista en Kenia

13 may 2016 . Actualizado a las 18:59 h.

Helen Mirren (Hammersmith, Londres, 1945) se quedó sorprendida cuando le explicaron los entresijos de su papel en Espías en el cielo, inicialmente escrito para un personaje masculino. Bajo la batuta de Gavin Hood, la actriz británica se convierte en Katharine Powell, una fría coronel que cumple las órdenes con resolución, durante años ha perseguido a dos terroristas y, cuando los encuentra en Kenia, tiene que sopesar si merece la pena acabar con sus vidas a costa de matar a civiles. Mirren estrena este filme con Trumbo aún en la cartelera, en la que da vida a Hedda Hopper, diva de Hollywood que escribió en los años 50 la más temida columna de Los Angeles.

-¿Hay algo que las mujeres no puedan alcanzar?

-Creo que no hay límites en cuanto a lo que las mujeres pueden hacer, pero creo que hay muchas cosas que las mujeres no quieren hacer, como construir túneles a través de montañas. No encuentras a muchas mujeres en ese tipo de trabajos. Aprecio lo que han conseguido los hombres, pero, sinceramente, la mayor parte de las mujeres pueden hacer el mismo tipo de trabajo que ellos.

-No obstante, es prácticamente imposible ver a una mujer dirigiendo las tropas de su país.

-Sí, incluso en Inglaterra. En la época de mi madre hubiera sido imposible. En mi vida he visto cambios increíbles en lo que respecta a las mujeres. Mi personaje es muy interesante, aunque la película no trata específicamente de mi personaje. Obviamente, para interpretar el papel tuve que investigar el tipo de persona que era ella: una mujer que hace cuarenta años decide alistarse, cuando no era algo fácil, y además triunfa en ese mundo. Hay ejemplos de mujeres así en la vida real, no es una fantasía, y pienso que deben tener unas cualidades muy particulares.

-¿Entiende la lógica militar?

-Mi personaje se sacrifica para salvar vidas humanas. Esa es la eterna pregunta, si es moralmente defendible sacrificar a uno para salvar a ochenta. El concepto del comunismo está construido sobre esa teoría. No es simplemente la decisión de un militar.

-¿Podría tomar esa decisión?

-No lo sé. Creo que cada persona que vaya a ver a esta película va a tener que hacerse esa pregunta. Soy demasiado cobarde para tomar una decisión de ese calibre, se lo dejaría a otra persona con más poder que yo. Y eso es precisamente lo que refleja la historia, nadie quiere ser responsable de esa decisión. Todos miramos a otro lado y dejamos que alguien apriete el botón.

-La tecnología que muestra este filme asusta.

-Sí, yo soy la primera sorprendida. No hace tanto tiempo las entrevistas se hacían con grabadoras de casetes y mira ahora, todo el mundo está con su iPhone.

-Por cierto, ya han sido varias las ocasiones en las que usted consigue interpretar un papel escrito para un hombre.

-Sí. Es cierto. He tenido la suerte de conseguirlo porque con el paso del tiempo, según he ido envejeciendo, he tenido la fortuna de interpretar ciertos papeles que me han permitido seguir adelante con mi vida. En este sentido, Principal sospechoso [una miniserie policiaca que se ha desarrollado durante tres lustros] fue muy importante para mí.

-¿Dónde guarda todos los premios que va consiguiendo?

-Tengo una casa en Londres y otra en Los Angeles, así que los voy dejando repartidos en un lado y otro del Atlántico.

-Es usted muy modesta, pero hay muchos admiradores que la siguen.

-Sí, y es importante porque esa admiración viene marcada por las decisiones que tomas al elegir tal o cual papel y ese momento de decidir es siempre muy difícil. Con esta película no dudé ni un instante. Era un filme que quería interpretar. Cuando lo hicimos era un proyecto muy, muy pequeño, con un presupuesto raquítico y sin apenas distribución, pero aun así yo pensaba que era importante contar esta historia.