No más barras indie

Serxio González Souto
Serxio González O TUBURBIO

FUGAS

A menudo, que las cosas salgan bien depende tanto de los complementos como del cogollo del asunto que uno tenga entre manos. Hace unos días, no muchos, surgió la oportunidad de volver a ver a Siniestro Total en directo. Ya saben, los 33 años en ruta, el nuevo epé, un repertorio plagado de bandas sonoras de tantas movidas... Así que allá nos fuimos con resultado satisfactorio. La banda no defraudó. Tal vez les faltaron a los de Vigo un segundo bis y algo más de volumen para redondear el bolo. Pero estuvo bien, tampoco es cuestión de ponernos repunantes. Así, sin g, para que se entienda y no vengan después los de siempre a mosquearse. Sintiéndolo en el alma, no se puede decir lo mismo de la utillería elemental del concierto. Vale que la programación de la semana tenía más que ver con los lamentos de quienes, como sostiene Tucho, el guitarra de Heredeiros, «canto menos tempo tocan e máis apalancados están, mellor». Vale que tras el mostrador se moviesen ciertas anatomías sugerentes, capaces de distraer durante un rato al personal. Pero pretender que el público al que atrae una banda como Siniestro abreve en dos solitarios grifos de cerveza, manejados a ritmo de Sr. Chinarro, constituye un ejercicio de optimismo muy arriesgado. Aunque al final se pusieron las pilas, por favor, no más barras indie para dar de beber al sediento.