Regreso a Sarajevo

FUGAS

03 ago 2015 . Actualizado a las 20:31 h.

En Sarajevo (Malpaso) Alfonso Armada recuerda al escritor norteamericano Henry Roth. Automáticamente pensé en el obituario que Armada le dedicó el 21 de octubre de 1995 al autor de Llámalo sueño. Porque esa necrológica, recortada del periódico original, me ha acompañado por las ciudades, casas y redacciones en las que he ido recalando desde entonces. Se titulaba Henry Roth entra en la corriente y al remate evocaba el final de Llámalo sueño, la novela con la que el autor «había quebrado el hielo de un solo tajo»: «El libro se acaba con una sensación de pérdida y dolor que uno padeció leyendo el Ulises y leyendo el Quijote. ?Se hubiera podido también llamarlo sueño. Cerró los ojos?. Hasta luego, Henry Roth».

En Sarajevo Alfonso Armada recupera las crónicas que escribió durante los años 1992-94 como corresponsal de El País en la guerra de Bosnia, unos textos que va alternando de forma estremecedora ?de ahí la memoria de Henry Roth? con los apuntes de sus propios diarios en esas fechas, cuando el periodista y escritor trataba de encontrarse a sí mismo en medio de aquella hecatombe, al tiempo que contaba el horror de la limpieza étnica y los implacables bombardeos sobre la población civil. Y le salen frases desgarradoras, que te quiebran de un solo tajo:

?Este julio voy a enterrarlo en los ojos de mis amigos bosnios, y voy a quedarme en cuclillas mientras memorizo su mirada.

En la segunda parte del libro, vuelve sobre sus pasos a Sarajevo junto al fotógrafo Gervasio Sánchez. Y, en otra vuelta de tuerca, nos brinda un testimonio sobrecogedor, de los que nos devuelven de tiempo en tiempo la fe en el oficio:

«Lo primero que hace Gervasio cada vez que, desde 1996, regresa a Sarajevo, es llevarle flores a Nalena Skorupan. Su tumba, en un rincón del cementerio del ejército, es una sencilla lápida musulmana donde, bajo su nombre, rezan dos años: 1993-1994. Lo que no dice me lo cuenta Gervasio: vivió 81 días. Una granada la alcanzó en el tercer piso de su casa en el centro de Sarajevo».