No es la primera vez -ni será la última- que sus satánicas majestades pasan por esta sección. Si existe una banda que ha sabido crear mitos a su alrededor, lo que se traduce irremediablemente en furor fetichista de sus seguidores, esos son los Rolling Stones. Pero el disco que hoy nos trae aquí es singularmente especial. Se trata de la edición más temprana de su primer elepé publicado en 1964. Lo que convierte a esta primerísima partida del disco en un objeto de coleccionismo no es solo el tratarse de una edición original en sonido monoaural, sino que uno de los temas, Tell me -la única canción del disco firmada por Jagger y Richards con sus propios nombres-, aparece en una versión diferente de la que se sacaría en posteriores ediciones. Este tema es sustancialmente más breve, ya que dura solo dos minutos y 52 segundos frente a los algo más de cuatro de la versión común, de ahí que a este disco se le conozca como «la mezcla 2.52». Tan pocos ejemplares quedan de esa edición que este pasado mes de mayo se subastó una copia por 1.883 dólares.