Filosofía para sobrevivir

Luís Pousa Rodríguez
LUÍS POUSA EL RINCÓN DEL SIBARITA

FUGAS

27 feb 2015 . Actualizado a las 16:00 h.

 Hay gente muy extraña que no cree en los Reyes Magos. No creen en la Comarca de Tolkien, ni en Flash Gordon. Y, sin embargo, estas gentes creen en entes de ciencia ficción como el euro, el FMI o la Troika, que a mí me suenan mucho más distantes que el cinturón de asteroides de Flash. Puestos a creer, yo prefiero creer en los Magos de Oriente (que regalan) que en Merkel (que luego viene y te quita lo que te regalan Melchor, Gaspar y Baltasar). Tal vez por eso, porque creo, los Reyes dejaron en mis botas de caminar dos libros del sello Blackie Books: La constelación del Perro, de Peter Heller, y 101 experiencias de filosofía cotidiana, de Roger-Pol Droit. Peter Heller es uno de esos escritores, a la americana, que tienen claro que antes de sentarse a escribir hay que vivir. Conocer la parte líquida del mundo, que diría Melville. -Lo bueno de escribir sobre una aventura en lugar de vivirla es que no necesitas ibuprofeno. Profesor de kayak, surfero y aventurero en general, La constelación del perro es su primera novela. Traza aquí, con una prosa directa, pero de una belleza depurada, el retrato de un mundo postapocalíptico. En una Tierra arrasada por una plaga de gripe, Hig sobrevive a la muerte de su esposa inventando una constelación para ella. Con la única compañía de su perro Jasper y su vecino Bangley, el protagonista va rastreando lo que queda del planeta desde la ventanilla de su avioneta Cesna. Como apuntó sabiamente The Guardian, el libro es algo así como La carretera, «pero con esperanza».

FILOSOFÍA COTIDIANA

Si La constelación del perro es, según sus editores, «la novela más importante» de su catálogo hasta la fecha, 101 experiencias de filosofía cotidiana es uno de esos títulos que ha definido a lo largo de estos cinco años el espíritu de Blackie Books. Roger-Pol Droit se dedica a divulgar la filosofía en Francia, un país donde se guarda aún cierto respeto por ese oficio milenario que en España todavía hoy provoca la respuesta que el torero El Gallo propinó a Ortega y Gasset cuando el filósofo le soltó que era catedrático de Metafísica. -Hay gente pa tó. El libro es una pura delicia y plantea 101 propuestas para arrancar al día unos minutos y darse el lujo de poner el cerebro a rodar con actos tan simples (y revolucionarios) como observar el polvo en un rayo de sol, quitarle el sonido a la tele, subirse al metro sin rumbo fijo o recuperar recuerdos perdidos.