El Breogán concede de más ante el Murcia (95-106)

FORZA BREO

Mihajlo Andric se dispone a lanzar ante la defensa de Nakic y con Apic bloqueando a Cate.
Mihajlo Andric se dispone a lanzar ante la defensa de Nakic y con Apic bloqueando a Cate. Óscar Cela

Amagó con otra remontada heroica en un partido en el que fue siempre a remolque y el rival castigó cada momento de debilidad breoganista

07 feb 2026 . Actualizado a las 23:31 h.

Llegaba en alerta el UCAM Murcia al templo del Río Breogán. En la primera vuelta ya había caído en las redes del equipo de Luis Casimiro y no estaba por la labor de enredarse de nuevo. Los lucenses, sin Bakary Dibba, perseguían su segunda victoria en casa ante un equipo del top-8 —antes habían derrotado al Unicaja—, pero a sus momentos de esplendor les faltó continuidad y acabaron perdiendo por 95-106.

Después de que el Pazo agradeciera con una cerrada ovación las tres temporadas de Toni Nakic en Lugo, arrancó el partido con la primera posesión para el Breo y la madrugadora canasta de Russell, quien también estableció el 4-0 y el 6-0. No iba más que un minuto y medio consumido y Sito Alonso ya gastó su primera pausa. Cate dio buena cuenta de la sequía visitante en el amanecer de un partido con mucha actividad en la pintura. Ennis convirtió el primer triple del encuentro y Nakic, también desde el 6,75, puso por delante al Murcia (10-11). Andric, infalible en sus dos primeros triples, fue quien dio respuesta al arreón de los visitantes. La guerra se había trasladado al perímetro y ahí parecía más cómodo el Murcia. Luis Casimiro solicitó la primera pausa con 15-21 y a apenas tres minutos del final de acto inaugural. Con una defensa al límite, los visitantes abrieron una pequeña brecha (18-27) a la que el Breo puso unas cuantas tiritas de aproximación antes de cerrar la manga: 24-29.

Desde el triple trataba el UCAM Murcia de coger vuelo y apaciguar las ansias de un equipo lucense con Russell y Andric como principales martillos en ataque y con las costuras defensivas más flojas de lo que se requería ante un adversario con tanta pólvora. Necesitaban los celestes un blindaje más severo de sus dominios para ralentizar la frecuencia anotadora los murcianos, que superaron por primera vez los 10 puntos de diferencia (38-49) a dos minutos para el descanso. Cate, por dentro, y Radebaugh, por fuera, eran los que más castigaban la insuficiente contundencia breoganista. Al descanso, 46-56.

Cook estrenó su cuenta anotadora con un triple para abrir la cuenta atrás de la tercera manga y, poco después, Kurucs convirtió su primer lanzamiento desde más allá del arco del 6,75, pero el Murcia encontraba respuesta casi siempre y su ventaja no bajaba de la decena. Volvió a la cancha Francis Alonso, con su cuadrícula en blanco, y el Breo estrechó las diferencias (64-71) espoleado por el andaluz, lo que provocó el tiempo muerto de Sito Alonso. El Pazo echaba el resto para contribuir en la remontada, que veía cada vez mas cerca por el paso al frente del equipo. Pero la reacción fue un espejismo y del posible 73-76 se pasó al 71-83 en un abrir y cerrar de ojos. La renta del UCAM Murcia era de diez tantos (73-83) a falta del período final.

No se daba por vencido el Breogán, que buscaba otro demarraje para volver a engancharse al partido. Lo consiguió con la explosión de Mavra, que convirtió cinco puntos consecutivos para establecer el 80-85. Brankovic cumplía con su rol de pívot dominante bajo los aros y Aranitovic comenzaja a jugar un papel capital. Sito Alonso volvió a parar el duelo con 85-87 y seis minutos por jugarse. El Breo, un partido más, se había recompuesto, pero le quedaba lo más difícil, que era rematar la faena. Y se le complicó todavía más con el parcial de 3-10 que encajó. El Murcia pegaba con puños de acero. Había castigado cada momento de debilidad breoganista y así lo hizo también en los compases finales para dictar sentencia.