Los lucenses llegaron con opciones a los últimos compases del partido a pesar de su 16 % de acierto (4/25) en los tiros de tres puntos
28 dic 2025 . Actualizado a las 00:30 h.En la senda hacia la Copa se cruzaban el Joventut y el Río Breogán con motivo de la nueva jornada en la Liga Endesa. Con bastante más camino recorrido por parte de la Penya, que comparecía en la cita con una dulce ventaja de dos triunfos sobre un equipo lucense que, por sorpresa y méritos propios, situó en su punto un mira un objetivo inusual para clubes con sus apreturas económicas. Soñaban con el asalto los pupilos de Luis Casimiro para dar otro buen paso adelante, pero se les resistió el Olímpico de Badalona. El bajo porcentaje en los triples fue lastre insoportable para un Breo notable en muchas otras estadísticas y que se fue con la cabeza bien alta: 83-75.
Como en el partido ante el Bilbao en el Pazo, Danko Brankovic fue el breoganista que empezó castigando el aro contrario. Convirtió los cuatro primeros puntos del Breo en un partido que arrancó con los dos equipos luciendo desparpajo y especialmente efectivos en el bloqueo directo. A remolque, pero siempre con desventajas exiguas, el equipo lucense mejoró sus prestaciones ofensivas con el ingreso en la cancha de Dominik Mavra, que culminó un parcial de 0-6 para dar la primera ventaja a su equipo (12-14) cuando restaban dos minutos y medio para la conclusión de la primera manga.
Siguió haciendo de las suyas el base croata en la reanudación del choque. Canasta y asistencia para un parcial de 0-4 que cercenó el Joventut con un triple. Los canastas de tres puntos eran la fórmula más efectiva que encontraban los verdinegros como antídoto para el juego de tiralíneas del equipo celeste, que no acusó el regreso al parqué de Russell en lugar de Mavra y provocó el tiempo muerto de Dani Miret. Más que por el marcador (20-26), el preparador de la Penya detuvo el encuentro porque el crecimiento del Breo era incesante. El parón mudó el escenario. Los de Casimiro se estancaron y el Joventut fabricó un parcial de 23-9 para dejar en 43-35 el marcador al término de un segundo cuarto en el que Andric convirtió el primer triple del Breo después de nueve intentos fallidos.
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No era el día de los celestes desde fuera del arco de 6,75. Andric falló el undécimo intento y Brankovic cometió su tercera falta antes de firmar el segundo triple breoganista. El Joventut alcanzaba su máxima diferencia (48-38) a pesar de los esfuerzos de un Breo ralentizado por su pobre porcentaje en los triples, pero que se agarró de nuevo con fuerza al partido tirando de orgullo, solidez defensiva y el talento de Mavra en la dirección. Todo estaba por decidir a falta de la manga definitiva: 54-54.
Apic, desde el tiro libre, devolvía la iniciativa al ejército breoganista, que enlazó varios ataques sin final feliz y sufrió un parcial de 6-0 que provocó el tiempo muerto de Casimiro. Tampoco con ese gancho consiguió la Penya tumbar al Breo, que ni siquiera se tambaleó. Mantuvieron la sobriedad los lucenses, aguantando el tipo y neutralizando con furia a los intentos de sentencia del adversario. El triple continuaba siendo su asignatura pendiente y le impedía volver a coger la delantera. A tres minutos del final, 74-68. Con 78-72 y a poco más de un minuto para el final, Casimiro paró el choque para trazar un plan para el cara o cruz. Mavra no acertó desde el 6,75 y Hunt, en una penetración, amarró el triunfo de la Penya.