Keandre Cook, jugador del Breogán: «¿Mis números? Es pronto aún, serán muy diferentes a final de temporada»

FORZA BREO

Keandre Cook, en el parqué del Pazo después de entrenamiento matinal de este miércoles
Keandre Cook, en el parqué del Pazo después de entrenamiento matinal de este miércoles Óscar Cela

«Mi rol no se ciñe solo a la anotación», asegura el exterior de Baltimore, convencido de que su rendimiento crecerá conforme avance la competición

06 nov 2025 . Actualizado a las 11:15 h.

El fichaje de Keandre Cook (Baltimore, 1997) fue de los que más ilusión desató en el breoganismo. Llegaba un americano con fama de jugón, anotador y con las cualidades idóneas para asumir el papel de líder. Un relevo de garantías para Darrun Hilliard, en definitiva. Aún en pleno proceso de aclimatación a la Liga Endesa y al modelo de juego de Luis Casimiro, el exterior norteamericano fue de los más discretos en la brillante victoria del Río Breogán sobre el Granada.

—La primera en casa y, además, frente a un rival directo. Sin duda, un buen refuerzo para los ánimos y la confianza del equipo.

—La mejoría es palpable. Cuanto más tiempo pasamos juntos, más progresamos, y el ambiente en el vestuario es fantástico. Fruto de esto fueron esas dos victorias en tres partidos. Además, el staff técnico está haciendo un gran trabajo en la preparación de los partidos.

—Menudo primer cuarto: 38 puntos y 8 triples.

—Estábamos muy mentalizados de la importancia del partido. Teníamos que ganar, salimos muy centrados y fue realmente espectacular nuestro rendimiento, tanto ofensivo como defensivo.

—¿Alguna vez había vivido algo parecido?

—No me viene a la cabeza ahora mismo algo similar.

—Después era cuestión de vivir de rentas.

—No son situaciones definitivas. Esto es baloncesto, y de la misma manera que tú has conseguido hacer un buen parcial, el otro equipo también puede hacerlo. Pero supimos mantener la mentalidad, no relajarnos y seguir agarrados a nuestro plan de partido. Esa regularidad fue la que nos ayudó a ganar de manera tan cómoda.

—No fue su mejor partido en los triples: solo un acierto en ocho lanzamientos.

—Creo que fueron buenos tiros prácticamente todos. Hay días que entran y otros que no, de nada vale lamentarse. Los volvería a intentar, y seguro que si siguen siendo buenos tiros, acabarán entrando en otros partidos.

—Erik Quintela, el capitán, le señaló como el mejor candidato para dar un paso adelante y ser el líder del equipo en la pista. ¿Se ve capacitado?

—Creo que tengo un rol importante en el equipo y que va más allá de la anotación. Obviamente puedo aportar puntos y generar, pero también tener impacto en el juego a través de otros aspectos como la defensa. Mi rol no se ciñe solo a la anotación.

—10 puntos, 2,6 rebotes y 8,4 créditos de valoración. ¿Está satisfecho con sus números?

—Es pronto aún. No van más que cinco partidos y seguro que serán muy diferentes a final de temporada.

—¿La Liga Endesa es más exigente de lo que pensaba?

—Cuando vine a Lugo estaba totalmente convencido de que iba a competir en la mejor liga doméstica de Europa. Se juega a un ritmo muy alto, hay muchos equipos que juegan competiciones continentales... Es como esperaba, un campeonato súper exigente.

—¿En qué le insiste Casimiro?

—En que esté siempre en alerta, tanto en ataque como en defensa, y actúe con seguridad y confianza para ayudar al equipo a conseguir victorias.

—El sábado viene el Gran Canaria, un rival de aspecto menos amable que el Granada.

—Un gran equipo. Contamos con la ventaja, entre comillas, de que ya nos enfrentamos a ellos en pretemporada y pudimos tomar algunas referencias de sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Está jugando muy bien, tiene muy buenos jugadores y para conseguir la victoria tendremos que seguir la misma línea que en el partido ante el Granada.

—Volverán a sentir el aliento del Pazo, que siempre es un factor a tener en cuenta.

—Es increíble lo que se vive en nuestro pabellón. El mérito de ese gran primer cuarto ante el Granada también fue de ellos, que nos ayudaron muchísimo.

«Me gustaría asentarme en un país y España me gusta»

Keandre Cook es un verdadero trotamundos del básquet. Empezó en la liga universitaria (Missouri State Bears), probó una temporada en la G-League (Greensboro Swarm) e hizo escala en siete país de Europa y Asia antes de recalar en el Río Breogán.

—Solo el curso pasado jugó en Australia, en China y en Israel. ¿Por qué tanto cambio de aires?

—Empecé la temporada en Australia, donde la liga se disputa desde agosto hasta febrero. Me quedaba mucho margen para probar en otros equipos y decidí irme a China. Allí no hay contratos de larga duración garantizados, de hecho yo firmé uno por solo un mes, y me cortaron antes de los play offs porque había cinco americanos, solo se permiten cuatro y yo había sido el último en llegar. Y ya en Estados Unidos recibí la llamada para ir a Israel y ayudar al Ironi Kiryat a no descender. Fui para allí el último mes y pico de competición y al final conseguimos salvarnos.

—Con anterioridad había estado en Hungría, Francia, Macedonia y Alemania. ¿Le apetece echar raíces en un país?

—Sí, me gustaría asentarme en algún país, pasar varios años en el mismo sitio. Realmente lo quería hacer en Australia, pero no tuve la oportunidad, y ahora lo podría conseguir en España. Es un país que me gusta y espero cumplir las expectativas.

—¿Podría ordenar de mayor a menor nivel las ligas en las que ha competido?

—Vamos a ello. La ACB en primer lugar, eso es indudable. En segundo lugar situaría a Francia, y después a Australia, Alemamia, Isarel, China, Hungría y Macedonia.

«Alguna vez tuve curiosidad por los tatuajes, pero no me convenció ninguno»

Cook se declara muy a gusto en Lugo, de la que ensalza su gastronomía, y en el Breogán, donde le sorprende el buen ambiente.

—¿Tiene tatuajes?

—No. Alguna vez tuve curiosidad por ellos, pero no encontré ninguno que me convenciera.

—¿Cómo describiría Lugo?

—Una ciudad muy familiar y acogedora que aunque no es muy grande, tiene bastantes comodidades para vivir. Me gusta su gastronomía y tiene muy buenos restaurantes.

—¿Y el Breogán?

—Me gusta mucho lo que visto del club. Hay muy buena camaradería entre todos sus trabajadores. Todo el mundo es muy agradable y amable. Da gusto estar aquí.

—¿En qué ocupa su tiempo libre?

—Voy a comprar, cocino, doy paseos, voy a comer con los compañeros... También veo serios y películas.

—Sorprenden sus cambios de peinado. ¿Se los hace usted?

—Un chica dominicana que trabaja como peluquera en Lugo. Ella es la que me hace las trenzas.

—¿Con qué compañero tiene más «feeling»?

—Estamos todos en el mismo rollo, no podría quedarme solo con uno, aunque es verdad que voy a comer a menudo con Russell y Dibba.

—Un ídolo.

—Cuando iba creciendo mi referente siempre fue mi madre. En un contexto más baloncestístico, Kevin Durant.

—Un equipo que no sea el Breo.

—Los Brisbane Bullets de Australia.

—Un pabellón.

—El del Partizán.

—Una hinchada.

—La del Partizán.

—Su mejor amigo en el baloncesto.

—Stan, un amigo de Baltimore.

—Una comida.

—Toda la italiana.

—Una bebida.

—Zumo de manzana.

—Un postre.

—Tarta de queso.