Río Breogán-Baskonia: la dificultad de lo simple

Chiqui Barros

FORZA BREO

PAULINO ORIBE

29 mar 2025 . Actualizado a las 15:48 h.

Otra jornada en la Liga Endesa que apunta de nuevo a traer un excelente partido al Pazo dos Deportes de Lugo. Un Río Breogán-Baskonia, como no podía ser de otra forma, suena bien para cualquiera que ame el baloncesto. Los vitorianos, en medio de una complicada temporada, sin disputar la Copa del Rey y fuera de toda posibilidad de clasificación para el play-in en la Euroliga; sin embargo, y probablemente a la vez, más peligrosos que nunca. Por un lado, porque llegan en uno de sus mejores momentos del curso en cuanto a juego, cada vez más sólidos y consolidados; por otro, porque desde ya van a centrar todos sus esfuerzos en poder disputar en título de liga en la ACB, la competición que les queda y en la que no se pueden despistar de ninguna forma para conseguir una cara clasificación y para seguir creciendo para llegar a las decisivas eliminatorias con todas las garantías.

El Baskonia dispone de un róster de alto nivel, tanto en lo físico como en lo técnico-táctico, y con equilibrio en todas las posiciones, que se va a convertir, ya lo verán, en mucho más peligroso al poder centrarse en un único objetivo. Capacidad defensiva para cambiar, extraordinario poderío reboteador, buen juego en campo abierto y absoluto control del juego de bloqueos. Y en crecimiento es una gran verdad que todavía están lejos de jugar como, a buen seguro, desea e intenta su entrenador, Pablo Laso.

Nombres, los que se quieran dentro de su plantilla. Pero, en mi opinión, dos por encima de todos: Chima Moneke y, mucho más allá de los números, que no son más que eso, su jugador más decisivo, Markus Howard. Sumemos a Trent Forrest y ahí está su triángulo clave.

Como apuntaba Luis Casimiro, los básicos, y entre todos ellos el rebote van a definir el cauce del partido. La dificultad de lo simple. Vienen de doble jornada en la Euroliga pero eso no los va a despistar. Mucho en juego y todos los ingredientes para que el Pazo vuelve a disfrutar de un fantástico partido. Mucha suerte, Breo.