Tras una temporada de lesiones, problemas extradeportivos y juego irregular, pocos pensaban que en los últimos partidos el Breo podía mostrar su mejor versión y acabar jugando muy bien.
Ya ante Baskonia y Gran Canaria, aunque se perdió, el equipo compitió a un gran nivel ante dos rivales de mucha entidad. Fueron claves la llegada al equipo de Justin Robinson, así como la irrupción en la posición de cuatro de Anthony Polite. Tras la victoria en Granada, territorio fetiche para el conjunto celeste, el equipo se soltó y en estos dos últimos partidos en el Pazo pudimos ver una gran defensa y el mejor ataque de toda la temporada.
En el partido ante Andorra, además, acompañó el acierto desde los momentos iniciales. El cuadro que dirige Veljko Mrsic comenzó generando muchísimo a partir de las continuaciones de bloqueo directo de Sakho, que cerraba la defensa visitante y permitía los tiros liberados de Jogela o Momirov. Una alegría ver la actuación de Nakic en estos últimos partidos. A pesar de una temporada difícil por los problemas físicos, siempre está cuando hay que competir.
El Andorra vino a competir, no le perdió la cara al encuentro en ningún momento, pero defensivamente no estuvo con la energía del Breo. Nacho Lezkano, que regresaba al Pazo y era recibido con una merecida ovación, buscó mover las piezas para intentar equilibrar el quinteto que le permitiese recortar distancias, y durante algunos momentos lo consiguió, poniéndose a cinco puntos a poco para el final. Pero el Breo tenía que acabar un partido sensacional de la mejor manera, anotando desde el triple y cerrando su aro con una serie de tapones impresionantes de Jogela y Sakho.
El Pazo se vistió de gala, empujó como en los días grandes y el ambiente que allí se vivió ya permanece en el recuerdo de l@s aficionad@s. Ya no es solo un espectáculo baloncestístico si no una fiesta en la que disfruta gente de todas las edades. Como comentaba un amigo por redes sociales: «O Breo é un sentimento. Non trates de entendelo, hai que vivilo». Pues ojalá lo sigamos viviendo durante muchos años en la máxima categoría. Enhorabuena al club y a la afición. ¡Forza Breo!