Complicado partido para el Río Breogán en casa del equipo más en forma de Europa en estos momentos. Son buenos todos los integrantes de la plantilla del Real Madrid, pero además están jugando con una confianza tremenda.
El Breogán comenzó dando la cara en el primer cuarto, moviendo bien el balón en ataque para encontrar buenas posiciones de tiro. Pero pronto la ventaja física de los blancos, sobre todo en el juego interior, se empezó a imponer. Veljko Mrsic intentó, con gran criterio, jugar con Juan Fernández en la posición de cinco, con la idea de sacar de la pintura a Tavares, y por momentos se consiguió. Destacar el gran partido del argentino, que es una de las buenas noticias no solo del día de hoy si no de la temporada.
Por contra, el jugar con pequeños provoca que la desventaja física en defensa y rebote penalice a medida que avanza el partido. En el WiZink había una gran diferencia tanto de kilos como de centímetros en el juego interior. Aún así, cada vez se echa más de menos un atisbo de reacción de Sajus y Rudan, para encontrar más protagonismo en este equipo. Parecen estar resignados a no aportar.
El que si parece que puede ser importante en los próximos partidos es Anthony Polite, que al margen de sus once puntos mantuvo una buena actividad durante todo el encuentro.
El Breogán había recuperado una buena imagen en la segunda parte del partido contra Zaragoza y fueron fundamentales en ella tanto Sergi García como Momo Diouf. Son dos bajas importantísimas que ojalá vuelvan a estar disponibles cuanto antes. Creo que hay que pensar si lo idóneo es renovar a Justin Anderson o, si se recupera como parece Toni Nakic, buscar más versatilidad en la plantilla con un anotador exterior o con un cinco.
Ahora a pensar en el partido europeo pero, sobre todo, en la final del próximo fin de semana en Bilbao, donde la marea celeste volverá a estar con el equipo, en busca de la cuarta victoria.