La defensa no bastó para ganar

Julio González 24 SEGUNDOS

FORZA BREO

Óscar Cela

El Breogán de la temporada 2023/2024 deberá seguir esperando para regalarle una victoria a su público, al menos en lo que a la liga doméstica se refiere, pues en la tarde de este domingo fue el Valencia Basket el que se llevó el punto, y afrontará una trascendental semana, con el estreno en la BCL el miércoles y un duelo directo a domicilio frente a Zunder Palencia el sábado.

No ha tenido suerte el equipo lucense en este inicio de campaña. A lo duro del calendario se ha unido la marcha del que estaba llamado a ser su jugador franquicia (Sisko) y —por los motivos que sean— una sucesión de lesiones que han dificultado todavía más su puesta en escena. El club lucense está con una victoria y cuatro derrotas, en la parte baja de la tabla, fuera de los puestos que marcarían el descenso, a la espera, eso sí, del duelo del sábado. Sin embargo, no sería justo no resaltar que, exceptuando la derrota contra el Baskonia, los rivales o bien han necesitado una prórroga para ganar (Baxi Manresa y Lenovo Tenerife), o bien han vencido por una canasta (Valencia). Igualmente es destacable que la versión de duro visitante se mantiene esta temporada, habiéndose ganado ya a un rival directo como Andorra.

Por convicción o por necesidad, el Breogán plantea los partidos como una guerra de trincheras, sembrando su zona con múltiples trampas y derrochando una intensidad defensiva encomiable, así como una tenacidad agotadora. Lo esperable es que las victorias comiencen a llegar cuando a esta base, se sumen puntos en ataque. Para ello se antoja decisivo el concurso y acierto de su nuevo y flamante fichaje, el base Conner Frankamp que, en la tarde del domingo, apenas probó el parqué celeste. Necesitan los celestes un talento ofensivo que fije las defensas de los rivales, así como otro jugador a quien recurrir en los momentos calientes de los partidos. Y es que hoy por hoy, el Breogán es un equipo muy difícil de atacar, pero lo es menos de defender. Y más cuando a sus habituales lesionados se le suma una tercera baja -Sergi García no jugó ante Valencia-.

El partido del domingo respondió a este guion, conocido y, por desgracia, repetido, que acaba con el equipo lucense muriendo en la orilla, tras no anotar la canasta decisiva. Es encomiable conseguir secar las vías de anotación del rival, aunque este sea de calidad Euroliga, pero para ganar se requiere de un mínimo acierto en el otro lado de la pista, a riesgo de colapso. Este mínimo acierto es lo que no ha tenido de forma suficiente el equipo, y para ayudar a conseguirlo ha llegado el de Wichita. El Pazo necesita de sus recursos para ir sumando victorias, porque las victorias traerán confianza y esta, más victorias todavía.