Cerrará el curso con el mayor número de derrotas en casa (11) desde 1995, cuando encajó quince en la liga regular y una en la fase por la permanencia
18 may 2023 . Actualizado a las 18:13 h.En contra de lo que venía ocurriendo últimamente y cabía esperar en el albor del campeonato, el miedo escénico del Pazo no fue determinante en el éxito del Río Breogán. Los partidos de casa, casi siempre favorables en su suerte desde la inauguración de la instalación en septiembre de 1992, fueron este curso un lastre para una plantilla que, a pesar de la extraña vulnerabilidad en su templo, certificó su permanencia en la Liga Endesa con mucha más antelación de lo que anunciaban los pronósticos. Once derrotas y solo seis triunfos. Ese fue el balance como local de un conjunto lucense que llevaba casi tres años sin sufrir tantas decepciones en su feudo.
Hay que remontarse a la temporada 1994/1995 para encontrar un Breogán con peores resultados en campo propio que el actual. Entonces, en su tercera campaña con domicilio en el Pazo dos Deportes, el grupo gobernado por Joaquín Costa acabó bajando de categoría después de 15 partidos perdidos en casa en la liga regular y otro en la eliminatoria por la permanencia que le enfrentó con el Valvi Girona. Además del equipo catalán, tanto en la fase regular (73-85) como en el play off (68-69), de Lugo también se habían ido con la victoria estos rivales: Barcelona (53-90), Unicaja (79-83), Andorra (56-72), Valencia (81-83), Zaragoza (79-83), Joventut (54-57), Salamanca (65-81), Real Madrid (56-72), Huesca (85-92), Fórum Valladolid (76-93), Estudiantes (78-88), Caja San Fernando (75-85), Taugrés (102-116) y León (83-33).
En las dos campañas anteriores había encajado ocho derrotas, mientras que desde entonces hasta hoy nunca había superado los diez tropiezos sufridos en las temporadas 2000/2001, que no afectaron a su supervivencia en la ACB, y 2018/2019, la de su último descenso a la LEB Oro.
Las mejores actuaciones
Los mejores números del Breo en casa en las tres últimas décadas se registraron en la campaña 2002/2003. Con Andreu Casadevall llevando el timón, el equipo lucense consiguió en el Pazo 13 de las 17 victorias que le situaron noveno al término de la fase regular. El Unicaja de Boza Maljkovic (78-79), el Barcelona de Bodiroga, Navarro, Jasikevicius y compañía (70-84), el Manresa (111-112) —en la prórroga— y el Estudiantes de Pepu Hernández fueron los únicos rivales capaces de asaltar el santuario breoganista. A punto estuvieron los celestes el curso pasado de igualar esta mejor marca de cuatro derrotas. Finalmente fueron cinco, las sufridas ante el Real Madrid (71-79), el Joventut (87-90), el Bilbao (86-94), el Zaragoza (82-85) y el Barcelona (72-75).