La sonrisa de un MVP

Pablo Abuín

FORZA BREO

Carlos Castro

Ni el mismo Dzanan Musa, cuando este verano desembarcó en la ciudad de las murallas, tenía en mente la temporada que está desarrollando, liderando a su equipo hacia victorias y objetivos poco vistos por estos lares. Y es que en este mundillo del basket todo el mundo sabe que fichar un jugador del talento del balcánico no siempre es sinónimo de rendimiento. Pero en este caso se han dado muchas de las circunstancias adecuadas para que así ocurra.

Dzanan ha llegado a un equipo ‘ideal’ para sus características, donde ha gozado siempre de la máxima confianza de un cuerpo técnico que ha sabido agrandar sus virtudes y esconder sus defectos. Coincide con jugadores importantes que han sabido potenciar su liderazgo, especialmente el caso de Rasid Mahalbasic, así como con jugadores de la casa como los hermanos Quintela que le han mostrado el camino a seguir para comportarse en una pista de baloncesto.

Mérito de Dzanan Musa el elegir el camino correcto desde el principio de la temporada. Se dudaba de su capacidad de liderazgo, de su actitud defensiva y de su autocontrol ante las adversidades, y está derribando todas las barreras posibles.

No solo son sus casi 20 puntos por partido, sus cinco rebotes o sus 6,3 faltas recibidas de media lo que define a nuestro crack, sino que hay un detalle muy importante que es que cuando está muy bien el equipo gana, algo que no ocurría con otras estrellas como Pete Mickeal.

El compromiso que está alcanzando con este equipo, también motivado por los buenos resultados, le está ayudando a crecer en todas las facetas como jugador. Ojalá consiga los objetivos suyos y los del equipo de aquí hasta final de temporada, ya que Lugo quiere seguir viendo por mucho tiempo esa sonrisa de un MVP.