Atropelló al rival durante 30 minutos y estuvo a punto de lamentar su horrible último cuarto, en el que encajó 47 puntos
19 dic 2021 . Actualizado a las 23:54 h.El Rio Breogán no tuvo piedad del Valencia Basket y en La Fonteta, durante más de tres cuartos, sacó el rodillo con un Musa superlativo hasta desdibujar totalmente a los locales, que llegaron a perder de 28 en el último cuarto. Sin embargo, y sin previo aviso, los lucenses se vinieron abajo de manera preocupante y encajando un demoledor parcial de 20-0 se complicaron la victoria y, sobre todo, empañaron el gran partido que habían hecho.
Mahalbasic inauguró el marcador muy rápido, pero lo cierto es que el inicio de partido fue cerrado y con muchas imprecisiones de ambos y especialmente de los locales, pues un triple de Lukovic significaba un 0-5 de salida en menos de dos minutos. Los valencianos cogieron aire desde el tiro libre con tres seguidos sin fallo de Prepelic y el partido entró en una fase mucho más vistosa, con intercambio de canastas constante y todo ajustado pese a las muchas carreras que había. Pero entonces apareció un Musa estelar para anotar lo siguientes 10 puntos del duelo, incluidos dos triples seguidos, y colocar una nueva máxima con el 8-19 en el ecuador del cuarto y con un entrenador local, Juan Maroto, que ya había pedido un tiempo muerto para frenar la deriva de los suyos, incapaces de parar al bosnio.
Sin apenas recursos, Prepelic y Van Rossom dieron aire a los suyos desde el perímetro con dos de tres consecutivas y eso afectó a los de Paco Olmos, que perdieron prestaciones y Lukovic ya no era capaz de postear tan bien como en los primeros minutos, pues ahora todo estaba mucho más físico y eso no le ayudaba. Eso sí, el equipo se puso las pilas en defensa sin dejar tantos espacios para el lanzamiento liberado. En el tramo final del primer cuarto Mahalbasic volvió a aparecer en lo ofensivo, Kalinoski anotó un triple en el último minuto y Musa siguió a lo suyo (14 puntos en el cuarto). Al final 19-29.
Una antideportiva de Hermansson a Quintela tras robo abrió la segunda manga, pero las buenas sensaciones se esfumaron rápido después de un par de ataques fallidos y dos triples de Rivero y Van Rossom. Musa salió al rescate, pero en este tramo los gallegos sufrieron en lo ofensivo, porque el bosnio estaba en todos los sitios e incluso subía la pelota, pero siempre con alguien encima; y no fue hasta que el equipo volvió a la senda de la buena defensa, que robo dos seguidas y montó sendas contras letales, que el Rio Breogán no tornó a apabullar a los naranjas con llegadas de fuera a dentro. Así , en el ecuador del período Juan Maroto tenía que agotar de nuevo un tiempo muerto (máxima con el 27-39 tras triple de Bell-Haynes).
De vuelta a pista los valencianos buscaron consuelo en el triple, pero no tuvieron puntería y el choque se movería a trompicones, con mucho estático y muy pocos puntos. En el tramo final el Valencia Basket no cesó de regalar y aunque el Rio Breogán no tuvo tanta precisión, en el caso de Musa por evidencias físicas pues se lo jugó todo hasta el descanso, sí mantuvo la intensidad defensiva incomodando en todo momento a un rival sin las ideas claras y que perdía demasiadas pelotas, siendo penalizado muy bien por los gallegos. Al paso por los vestuarios 36-50 y Musa claro MVP hasta el momento se iba a los 30 de valoración con 18 puntos y, relevante, 7 rebotes en su haber y a sumar a los 8 más que cogieron los lucenses en la primera mitad (12/20).
El Valencia Basket apretó en el reinicio y el pívot local Dubljevic no tardó en encestar su tercer triple (3/3 en ese momento), pero el Rio Breogán no aflojaba en ataque y de forma coral, pero con Musa siempre aportando, firmaba una nueva máxima con el 41-58. Entonces Dubljevic enchufó otro más, nada especialmente preocupante si los lucenses mantenían sus porcentajes de acierto. Así fue, pues casi de seguido aparecía Kalinoski con cinco puntos consecutivos y triple incluido, y Juan Maroto paraba el juego de nuevo ante la nueva máxima (46-65 en el ecuador).
Nada pasó en el siguiente minuto, hasta que Musa apareció otra vez desde el triple y la renta llegaba a 22. Una ventaja que bien podía ser decisiva y que de ahí al final el conjunto de Paco Olmos trató de mantener, pero que además aumentó, a base de jugar siempre largo y con inteligencia, sin arriesgar y simplemente castigando las muchas pérdidas locales. Al final 50-75 tras triple de un Musa desatado.
Un canastón de dos más uno de Bell-Haynes demostraba que al Breo le salía todo y que el Valencia Basket debía ir con cuidado pues el castigo podía llegar a ser sonrojante (50-78 en menos de un minuto). Así debieron entenderlo, porque en el siguiente tramo los locales maquillaron la desventaja frente a cierta relajación visitante. De vuelta al juego un nuevo robo local y triple de Hermansson más una antideportiva totalmente evitable de Sakho y otro triple liberado de Prepelic y uno más de López-Arostegui, aumentaban el parcial hasta el 20-0 y hacía saltar todas las alarmas en la expedición visitante (70-78).
El Breogán se había descompuesto por completo y ahora había dudas sobre quién se llevaría la victoria. En el peor momento Kalinoski rompió la sequía con un triple, pero eso ya no era suficiente y se necesitaba algo más. Nadie le secundó, el equipo siguió perdiendo todo lo que no había concedido antes y tuvo que ser Kalinoski con otra más de tres quien llevase algo de calma al grupo. Que no la relajación, porque López-Arostegui respondía con la misma moneda y a falta de tres todo estaba por decidirse (77-86). Entonces Mahalbasic también comenzó a tirar del carro con puntos y rebotes y el panorama se fue aclarando pero no del todo (82-91). Sin embargo, en un final de faltas, tiros libres y muchos nervios gallegos, el Valencia Basket rozó la heroica pues hasta Musa sería eliminado tras una antideportiva. Al final, ajustado 97-98.
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