Tenía que suceder. Solo los dirigentes del Cafés Candelas Breogán parecían no darse cuenta de que el equipo se estaba destruyendo. Bueno, no se daban cuenta de nada. Un ejemplo, de que no había base porque Cvetkovic ni era ni lo será.. Curiosamente, una encuesta de este periódico antes del inicio de esta liga la valoró como el mejor fichaje del equipo lucense. Oh! El poder del Twitter! Podría ser un buen escolta porque parado y con los pies en el suelo es un buen tirador, pero la insistencia en colocarle de uno le está llevando a la extinción. ¿Cómo se gestionó el asunto Jordan? Con la cabeza seguro que no. Una claúsula de preferencia era imprescindible y no se hizo, y una vez consumada su salida todos pensábamos en un sustituto llegado con urgencia. Pero no. Algún genio ficha a Milsap y luego a Dragicevic. El agujero dejado por Jordan seguía sin tapar y no olvidemos que Milsap es extracomunitario y cierra la posibilidad de pescar en el mercado de Estados Unidos.
Y para seguir en el alambre está el tema de las lesiones y de manera especial la de Norel. Cuantas mentiras nos han colado en su nombre; para febrero, marzo, abril... ¿De verdad? Y a continuación de todo las caras. Como dolía la visión de aquel banquillo. El reflejo era de cualquier cosa menos de compromiso. Estaba claro que las palabras de Lezkano no interesaban a nadie. Era el principio del fin y entre tantas medidas a tomar, la primera fue cargarse al entrenador. Yo tranquilo en mi puesto. Lezkano se va y, además de quedar sin trabajo, habría que saber qué contrato tiene firmado. El mínimo de un entrenador en la Liga ACB son 140.000 euros brutos y el club tiene que enviar una copia del contrato a la Asociación de Entrenadores, pero no lo ha hecho. Es una irregularidad, se lo habían pedido. Lezkano queda ahora en manos del Breogán a efectos de liquidación.
¿Pero va a ser el único movimiento? ¿Habrá fichajes? Que solo aparezca como culpable el entrenador es una falacia. No es justo y más de un incompetente debería de irse. No hay dinero para fichar fue la disculpa anterior, pero en 48 horas dos altas. Un amigo me dice que, por salvar al equipo, si se pide a 2.000 socios adelantar 100 euros que se descontarían en el recibo del año próximo, sea en ACB o LEB, aparecería el dinero. Al final solo quedan tres o cuatro nóminas. Algo habrá que hacer menos dejarse morir. Menos fotos, menos convenios y mejor gestión deportiva. Y para finalizar, sabiendo que nos dirán que es mentira, los dos primeros nombres para suplir a Lezkano ya se sabían a mediodía: Tito Díaz y Arturo Álvarez. Este último entrenador, segundo de Pablo Laso en Guipúzcoa, entrenador del Prat la temporada pasada y hasta el pasado martes máximo responsable del Benfica.