Memoria emocional

La Voz

FIRMAS

Tengo una memoria muy frágil, y no suelo tener excesivos recuerdos de mi infancia, pero uno de los días que no he borrado de mi paso por Educación Infantil fue aquel en el que salimos a disfrutar del día a un monte que había cercano al parvulario y pasamos allí unas horas en contacto con la naturaleza.

Todavía recuerdo perfectamente el camino, la luz, la merienda sobre la hierba y la ilusión, tras ese día, de repetir aquella excursión.

Un concepto clave en psicología es el de una experiencia emocional correctiva, que viene a ser algo así como un cambio significativo que se produce en nuestra mente cuando algo nos impacta emocionalmente.

Es, de alguna forma, como si de ese modo echase raíces en nuestra memoria aquello que nos ha emocionado.

Tengo la sensación que en la actualidad, la educación de muchos niños está basada en la acumulación de conocimientos para lograr unos objetivos curriculares diseñados desde decenas de despachos.

Los niños memorizan todas las partes de las plantas año tras año, y, curiosamente, cuando llegan al curso siguiente apenas recuerdan los conceptos de los que se examinaron hace apenas unos meses.

Seguramente el gran error del sistema educativo actual es que muchos de ellos no han tenido contacto directo con eso que memorizan, no lo han visto in situ, no la han olido, no han sentido su suavidad.

No me cabe la menor duda de que el mejor modo de aprender es experimentando, tocando y palpando la vida en su propio entorno.

Recuerdo una frase que decía algo así como que la naturaleza no le pertenece al hombre sino que el hombre pertenece a la naturaleza, y no se me ocurre mejor modo de interiorizar esta sentencia que hacerlo en su medio.

Seguro que muchos de los niños que participaron a lo largo de estos diecisiete años en proyectos de Voz Natura tendrán mucha más memoria que yo, y cuando se hagan mayores recordarán con nostalgia muchos momentos de su niñez.

No me cabe la menor duda de que cientos de ellos no olvidarán la experiencia de sentir la naturaleza, y que precisamente por eso la respetarán y cuidarán en el futuro.

Porque habrán aprendido que forman parte de ella.