Los responsables de los contagios

La Voz

FIRMAS

26 nov 2014 . Actualizado a las 10:45 h.

Los virus son agentes infecciosos unas mil veces menores que una célula humana. Para reproducirse están obligados a parasitar células vivas. Estas características los hacen muy difíciles de combatir, pues los fármacos no pueden diferenciar las células sanas de las que están infectadas. Por eso la prevención es la mejor defensa contra las enfermedades que provocan. El ébola, el sarampión, la gripe, la hepatitis, el herpes, el sida y algunos cánceres son algunas de las enfermedades que causan.

Martinus Willem Beijerinck descubrió los virus en 1897, y posteriormente se les dio ese nombre a partir de una palabra de origen latino que significa veneno. Su tamaño es tan pequeño que no pudieron verse hasta los años treinta del siglo XX, cuando de descubrió el microscopio electrónico. Todos poseen las sustancias que más caracterizan a los seres vivos, los ácidos nucleicos, donde están las instrucciones de la vida.

VÍAS DE INFECCIÓN

La vía más importante que emplean los virus para infectar al hombre es el aparato respiratorio. El contagio se produce a través de las pequeñísimas gotitas de agua que expulsamos en los estornudos o en la respiración, ya que pueden permanecer suspendidas en el aire durante muchas horas. Así se contagiaN la gripe, el resfriado, la varicela, las paperas y el sarampión. Otra vía de contagio es el aparato digestivo, al que llegan principalmente por el agua y los alimentos: la polio, por ejemplo, a través de aguas contaminadas. Aunque la piel es una barrera muy eficaz, algunos virus logran atravesarla con sus propios recursos, como el del ébola, o con ayuda como la picadura de mosquitos (fiebre amarilla) o la mordedura de un perro (rabia); otros lo hacen aprovechando la presencia de pequeñas heridas. También existen virus que penetran a través del aparato genital y urinario, como el del herpes.

Vacunas

En los últimos veinte años del siglo XX se incrementó la inversión de recursos en el desarrollo de nuevas vacunas. Se quería aprovechar las modernas técnicas de manipulación genética y el mayor conocimiento del sistema inmunitario humano. Así se descubrieron vacunas contra la hepatitis B, contra la meningitis en los recién nacidos y contra otras enfermedades. Pero todavía no existe una contra el ébola ni contra la fiebre del Nilo Occidental, y seguramente no se invertiría en su desarrollo si la enfermedad se hubiera mantenido en el continente africano. Desde que la infección se presentó en Europa y en Estados Unidos, el desarrollo de una vacuna es un objetivo de la investigación.