Manu Felpeto entrenó a la mayoría cuando eran alevines y los ha recogido ahora de vuelta de cadetes. Dos años estuvo este grupo en ese impás a las órdenes de Miguel Sineiro que le valieron para refrendar lo que ya se atisbaba, que sienten pasión por el básquet. Viven para el baloncesto y, asegura su entrenador, cumplen también a la perfección en los estudios. La mezcla perfecta que se adereza, además, con la estrecha colaboración que sus progenitores tienen con el club.
El conjunto cadete del Xuven viaja sin mayores problemas por la Liga Arousana. Lidera invicto su grupo y suele ganar sus partidos con claridad meridiana a la espera de cotas mayores. Lejanas, de momento, y complicadas a la vez porque, como dice su entrenador, es mucho más difícil ascender a la Liga Autonómica que mantenerse debido al sistema de competición.
En el primer equipo
Hasta que eso llegue seguirán entrenándose tres días a la semana con la intención de seguir mejorando para, si llega la oportunidad y el talento es suficiente, poder llega a vestir el amarillo de la camiseta del primer equipo. Por ganas no será y madera parece que hay. Uno de ellos, Rubén Laya, base de 1,90 m, ya compartió la pretemporada con el conjunto de la LEB Plata.
desde la base