Sobre el precio de la uva en Rías Baixas hablaron ayer los responsables del sindicato Unións Agrarias y la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana. Los primeros se quejaron de que la Administración no haya intercedido antes para lograr un acuerdo entre productores y bodegueros. La segunda reiteró que el libre mercado impide hablar de precios mínimos.
«Este ano hai unha estratexia clara por parte das adegas de manter artificialmente o prezo», sostiene Xosé Ramón González, de Unións Agrarias. Afirma que, extrapolando los datos de ventas de después del verano a finales de año queda claro «que a última colleita vai estar vendida. A iso hai que sumarlle que a do 2012 tamén foi escasa», argumenta. Además, añade, la de este año tampoco será una producción abundante, por lo que los precios no pueden ser los del año pasado.
«O cómplice de todo isto é a administración, porque a lei di que ten que haber na venta de uva contratos escritos antes de facer a transacción e que o pago ten que ser a trinta días», añadió González. Y criticó que la Xunta los haya convocado «tarde, mal e arrastras», para hablar del precio de la uva.
Por su parte, Quintana explicó que todos los años «hai unha mesa do viño» en la que las organizaciones deben ponerse de acuerdo sobre el precio de la uva. «Son as organizacións as que deben chegar a un acordo porque a administración non debe falar de prezos mínimos», argumentó la titular de Medio Rural.