Si no están preocupados, deberían

FIRMAS

Sé que, al contrario que sus votantes, los líderes de los grandes partidos en Ourense sí están preocupados por la posible irrupción de AGE y Podemos en el panorama electoral ourensano. De otro modo, estarían ciegos ante un fenómeno que tiene su germen en el creciente descontento de la ciudadanía con el conocido como PPSOE. Por ese motivo, lo que hagan populares y socialistas de aquí a mayo del año 2015 será fundamental para acrecentar o acortar el distanciamiento de los votantes hacia ambas organizaciones. De todos modos, teniendo en cuenta que AGE y Podemos son formaciones puramente de izquierdas, es al PSOE al que corresponde una mayor reflexión, así como también al BNG, si ambos quieren evitar un descalabro mayúsculo en las municipales ourensanas. En el caso del partido socialista, el primero paso para recuperar la confianza de los ciudadanos está en marcha, con una renovación de caras y mensajes que aún debe concretarse. Las aspirantes a liderar el PSOE recogen, en mayor o menor medida, propuestas que beben de los movimientos sociales que han impulsado el éxito de AGE y Podemos, pero habrá que ver si esa pequeña revolución interna se hace realidad y hasta qué punto. Una vez decidido el liderazgo a nivel nacional, será el turno de Ourense y el problema es que no sería de extrañar que, con motivo de la elección de candidato a la alcaldía, se acentúe la guerra civil que ya viven los socialistas ourensanos. Eso alejaría aún más a los votantes de esa opción y los acercaría a otras opciones emergentes. Todo dependerá, por tanto, de cómo resuelvan el PSOE -y también el BNG- sus candidaturas ya que, a diferencia de lo que ocurre con otras elecciones, como las europeas, los nombres concretos tienen una mayor trascendencia para el votante. Eso también debe preocupar a AGE y Podemos, que no deben pensar que Beiras e Iglesias son suficiente argumento para ganar. Habrá que ver, no obstante, si surge una gran coalición de izquierdas.