De momento, la Red no ha podido con el negocio de las agencias
29 jun 2014 . Actualizado a las 06:00 h.En medio de la sobreoferta de páginas de Internet en las que comparar y adquirir precios de vuelos, hoteles y demás servicios vacacionales, ¿todavía queda gente que delega esa tarea en una agencia de viajes? Desde luego. Al menos de momento, la Red no ha podido con el negocio de las agencias. En Arteixo tomamos café con dos familias que plantean sus vacaciones de forma antagónica: unos a la playa, otros a la montaña; unos con todo incluido, otros con alojamiento sin desayuno; unos a través de una agencia de viajes y otros desde Internet: «Nosotros siempre organizamos las vacaciones a través de una agencia y siempre la misma, en Viajes Ecuador. Nos da la garantía de que todo va a ir bien y, si se produce algún contratiempo, siempre tendremos a alguien a quien llamar», explica Mónica Balseiro, que se va con su marido y su hija a Lanzarote. Sabe que tener alguien a quien llamar no siempre soluciona el problema, pero el hecho le da tranquilidad.
«Nosotros ni pensamos acudir a una agencia -cuenta José Manuel Gómez-. Decidimos el destino y empezamos a mirar hoteles por Internet». Se van a los picos de Europa y asegura que han reservado lo justo: «La idea es pasar el tiempo mínimo en el hotel, así que no hemos contratado ni el desayuno. Además, hoy en día, aparecen muchas fotos de los hoteles, es difícil equivocarte». Mónica subraya la comodidad y la seguridad que le proporciona una agencia, mientras que José Manuel y su novia, Ana Belén, cargan el argumento sobre lo económico: «En realidad, no lo he constatado, pero sospecho que nos sale más barato al contratar el hotel por Internet». Para Mónica, ese posible sobrecoste no tiene importancia. La pequeña Clara se queja del ruido que hace el avión y su madre pone como ejemplo de buen servicio como la agencia les busca un sitio en el avión menos ruidoso. Además, como dice Mónica, «nosotros vamos con la pulserita», todo incluido. «Hummm -recuerda José Manuel-. Yo una vez fui así y la verdad es que está bastante bien».
¿Alguna vez han tenido un chasco con su forma de viajar? Mónica dice que no, pero conoce gente que reservó un hotel por Internet y resultó ser algo muy distinto a lo que esperaban: «Bueno -tercia José Manuel-, yo también podría decir lo mismo de gente que contrató sus vacaciones por una agencia y se quedaron muy defraudados». Lo vieron en Internet, claro.
No hay muchas expectativas de cambio para el futuro en ninguna de las dos familias. Mónica está muy contenta con sus experiencias -«No me gustan las sorpresas, y menos con niños»- y, aunque hace otras compras por Internet, no se imagina organizando sus propias vacaciones. José Manuel y Ana Belén, tampoco prevén cambiar: «Bueno, si tuviéramos que preparar algún viaje más complejo, al extranjero, con vuelos y demás, tal vez consultaría en una agencia y me decantaría por la opción que fuera más económica».
En realidad, la tendencia es que cada vez haya más gente que organiza y contrata por su cuenta las vacaciones frente a quienes siguen trabajando con las agencias. O eso parece. «Las agencias siempre tendrán trabajo -opina Mónica- porque, ¿cómo te vas a organizar tú una luna de miel, por ejemplo?». «Yo conozco a una pareja que lo hizo -interviene de nuevo José Manuel-. Y no veas qué luna de miel: Estados Unidos, Bora-Bora...». De momento, eso está claro, hay mercado para las agencias y los portales. El caso es poder irse de vacaciones, ¿no?