¿AVES en Ourense en el 2018?

La Voz

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cualquiera que realice una excursión por las carreteras aledañas al trazado de la nueva LAV (línea de alta velocidad) entre Ourense y Olmedo -necesaria para llegar a Madrid en alta velocidad- podrá observar el avanzado estado de casi todas las obras en sus 326 kilómetros, si bien unos tramos se finalizarán antes que otros. Se visualiza bien desde el automóvil en la zona zamorana, y aún mejor desde el tren actual en la ourensana. El zoom en cada tramo de la línea nos permite detallar.

Los 96 kilómetros entre Olmedo y Zamora tienen ya plataforma finalizada y vía montada. Se realizan trabajos de electrificación y el Ministerio de Fomento en junio contratará las instalaciones de seguridad, por lo que en verano del 2015 disfrutaremos de una reducción del viaje a Madrid, estimada en cuarenta minutos, que incluye ¡por fin! la desaparición de la inversión de marcha de los trenes en Medina del Campo.

El tramo Zamora-Sanabria, de 132 kilómetros hasta Lubián, se halla muy adelantado hasta la Puebla. Los terrenos fáciles y cuatro grandes viaductos ya construidos, entre otros más pequeños, permiten salvar el Esla, el Moratones y dos veces el Tera. En las obras más retrasadas, a la salida de Zamora y llegada a Sanabria, se trabaja a buen ritmo. Su posible inauguración nos ahorrará otros 35 minutos en el 2016.

Las obras más difíciles están en los 90 kilómetros desde el límite de nuestra provincia hasta la capital. Actualmente se trabaja a buen ritmo en prácticamente todos los grandes túneles que permiten cruzar la Serra do Invernadoiro. Al ritmo actual, y contando con cinco grandes dobles viaductos pendientes, la plataforma puede finalizarse en verano del 2017. Un año después, con la vía electrificada, las instalaciones de seguridad permitirían su apertura en otoño del año 2018, y el viaje desde Ourense en dos horas y veinte minutos.

Aunque hay dos condicionales. Lo anterior es posible si Fomento, con total definición de las obras, mantiene en los presupuestos de los próximos cuatro años consignaciones suficientes. Y si en el último subtramo Taboadela-Ourense, que se hallará todavía en obras, se habilita la línea actual con electrificación y ancho europeo, como sugerí en su día, para la circulación provisional de los trenes de Alta Velocidad.

Xosé Carlos Fernández es ingeniero técnico de Obras Públicas