Más de dos mil casos en la provincia

La Voz

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Batir un huevo, atarse los cordones de los zapatos o abrocharse un botón. Tres cosas aparentemente tan sencillas resultan casi imposibles para un enfermo de párkinson. Un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso, produciéndose unos mecanismos de daño y posterior degeneración de las neuronas ubicadas en la «sustancia negra». Estas neuronas son las que se encargan de producir la dopamina, una sustancia química fundamental para que el movimiento del cuerpo se realice correctamente. La Asociación Párkinson Galicia-Bueu, de ámbito provincial y fundada en el 2003, cuenta con 150 socios. Tiene sedes en Bueu y en Vilagarcía. Su labor, hacer más fácil la convivencia con la enfermedad. En la provincia hay más de dos mil afectados.

Aunque el Día Mundial del Párkinson se celebra el 11 de abril, el colectivo desarrolla unos actos previos como el de ayer por la mañana en Pontevedra. Su presidenta, Begoña Cerqueiro, comenta que lo que más cuesta es llegar a los jóvenes. «Todavía se sigue pensando que es una enfermedad que solo afecta a la tercera edad y no es así. Normalmente se manifiesta entre los 45 y los 55 años, aunque desde el inicio de los síntomas y hasta la detección pueden pasar varios años», subraya. Begoña hace hincapié en la importancia de las terapias complementarias (talleres, gimnasia en piscina...): «No curan, pero está más que demostrado que mejoran el estado psicosocial y funcional de los pacientes».