«Flash-back» juvenil

FIRMAS

La realidad de la vida adulta arrolla a los sueños de juventud y, una vez enterrados, acaban siendo olvidados y sustituidos por otros más modestos. Ese conformismo, ese abandono de las utopías, es nefasto para la política y para los políticos, que deben guiarse siempre por la ambición de hacer avanzar continuamente el proyecto colectivo de una sociedad. Por ese motivo, los partidos deben escuchar más a sus jóvenes. Y más ahora, que la desafección por la actividad política es tal que convierte su participación en ella en un acto casi heroico. A los alcaldes, presidentes de diputación, concejales, diputados o senadores les recomendaría que, ante un problema, antes de tomar una decisión, hicieran un pequeño flash-back: ¿Qué haría yo si fuera joven? ¿Qué pensaría yo si no hubiera pisado ya moqueta? Creo que si lo hubieran hecho así, muchos habrían dimitido ya.