Un proyecto envuelto en la polémica y modificado dos veces

La Voz

FIRMAS

En el 2003 la cofradía de pescadores de Sanxenxo y el Club Náutico realizaron su primera solicitud para sustituir los fondeos por pantalanes frente a la playa de Panadeira al entonces presidente de Portos, Carlos Negreira. La propuesta volvió a repetirse a los sucesivos directivos del ente autonómico hasta que en el 2011 se logró la concesión administrativa y el Náutico logró el permiso para la obra con el visto bueno de Portos y de los departamentos ambientales de la Xunta, aunque ya entonces se mostró la oposición del Concello de Sanxenxo que reclamaba en su lugar prolongar los pantalanes de Nauta. El proyecto básico inicial del Club Náutico incluía 124 plazas de amarre. El proyecto pasó el trámite de exposición pública, pese a las alegaciones del Concello y el Náutico recibió la concesión definitiva en mayo del 2012.

Las obras se iniciaron en abril del 2013 y se suscitó pronto la oposición de un sector de los vecinos. El Club Náutico entonces revisó de forma voluntaria su proyecto y, con el visto bueno de Portos, eliminó del programa la zona de pantalán más próxima a la playa de Panadeira, al detectar, según explicó la entidad deportiva, que existía una sensibilidad especial con esta parte de la instalación -el rechazo entre los vecinos iba creciendo-. La renuncia de la parte norte del pantalán supuso una rebaja del número de plazas previstas, que pasaron de los 124 amarres a los 61 del proyecto vigente en la actualidad.

Las obras se reanudaron en julio del año pasado, pero con la conflictividad vecinal en un punto muy alto y un recurso judicial presentado se pararon a los pocos días, aunque el juez dio la razón al Náutico en octubre. Los trabajos se retomaron en enero, envueltos en una gran polémica con SOS Panadeira, un conflicto que todavía perdura a día de hoy.