El productor agradece la solidaridad demostrada por sus compañeros
06 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.A Ramón Otero lo llamaron en pleno temporal para decirle que su batea se había soltado y había emprendido un viaje sin rumbo por la ría de Arousa. El artefacto, ubicado en el polígono Cambados C, aprovechó la libertad que le había proporcionado el oleaje y el viento. «Moveuse bastante», relataba ayer Ramón, tras una intensa mañana de trabajos para poner a salvo la plataforma que el martes a media tarde fue rescatada «a menos de vinte metros de terra», casi casi encima de las piedras que jalonan la costa de A Illa en la zona situada detrás del Igafa.
«Tivemos moita sorte», explicaba ayer este productor de A Illa. El Cuico, uno de los barcos que se dedican en la ría a hacer trabajos de mantenimiento de bateas, «pasaba por alí e xa se detivo para botarnos unha man». Así que la maniobra se desarrolló con cierta rapidez. Y también con cierto riesgo. A pesar de la fiereza del temporal, Ramón y otros compañeros se subieron a la plataforma a la deriva para poder proceder a su rescate. «¿Que foi un risco? Pois claro que o foi. Pero cando pasa unha cousa así, só pensas en salvar o que te dá de comer», explica. Y es que una batea es una empresa que se dedica a la producción y a la venta de mejillón.
Ramón ha salvado su plataforma, pero aún queda por ver si ha logrado salvar también la cosecha. El martes, las cuerdas en las que crece el bivalvo fueron fieramente arrastradas por el fondo, y eso hace temer a este isleño «que boa parte da producción» se haya perdido. Eso no lo sabrá hasta que la batea sea recolocada en su lugar y se pueda comprobar, exactamente, cuál ha sido el alcance de los daños.
«A Consellería do Mar debería habilitar algún tipo de axudas para este tipo de situacións, porque este inverno está a ser terrible para todo o sector». Un sector que aún puede dar algunas lecciones. Así lo cree Ramón Otero. «Quero agradecer a solidaridade de moitos compañeiros que viñeron axudarme de forma totalmente altruista», decía el protagonista de esta historia.
ramón otero saltó a su batea a la deriva en plena borrasca