«Somos el Pepito Grillo de muchos emprendedores»

Fernando Molezún A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

MARCOS MÍGUEZ

Comparte su dilatada experiencia asesorando a nuevos empresarios

13 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En el año 2004, cuando contaba con 60 años, la empresa donde trabajaba este ingeniero de minas especialista en metalurgia decidió darle la jubilación. «A la larga me hicieron el hombre más feliz del mundo, con mi vida resuelta económicamente y todo el tiempo del mundo», explica Gabriel Tirapu, que desde entonces se ha metido en cuanta iniciativa ha conocido que mereciese la pena. Una de ellas por la que tiene especial apego es Seniors Españoles por la Cooperación Técnica (Secot), un voluntariado sénior de asesoramiento empresarial, según se definen en esta asociación sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública, a través de la cual profesionales ya retirados continúan en activo prestando sus conocimientos y, sobre todo, experiencia a nuevos emprendedores y empresarios desde su sede, situada en las dependencias de la Cámara de Comercio.

-¿Qué aporta Secot a quien acude a su asesoramiento?

-Experiencia. Y en ocasiones sentido común, que es algo que da la experiencia. En A Coruña somos 39 profesionales, cada cual de un sector diferente. Hay ingenieros, empresarios, altos directivos, profesores, un psicólogo industrial... Gente con un pedigrí enorme y una variedad de disciplinas total. Somos un sumatorio de fuerzas. Pero lo que aportamos, más allá del conocimiento, es la experiencia. Hay materias prácticas que no están escritas en los libros.

-¿Y a quiénes asesoran?

-Emprendedores, que es como llaman ahora a los empresarios, microempresas, pymes... Vienen con un proyecto y nosotros les ayudamos en su estudio, analizamos su viabilidad, aconsejamos sobre sus fortalezas. Y no solo a la hora de su constitución y puesta en marcha, sino también en su reorganización. Hay empresarios que vienen desesperados porque la cosa no marcha como tenían planeado... Pero no le hacemos el trabajo a nadie. Hay quien viene esperando que se le dé todo hecho, o esperando que le facilitemos una lista de contactos, y no es eso.

-Aportan su saber hacer para lanzar un proyecto empresarial.

-O lo echamos abajo, que también se ha dado el caso.

-¿Por qué?

-Porque somos como el Pepito Grillo de muchos emprendedores, su conciencia. Muchas veces nuestra gran aportación es hacerles desistir de un proyecto con el que se habían encaprichado y que no iba a ninguna parte. De ese modo, evitamos que terminen en números rojos el emprendedor y su familia. Aquí hay que llegar con un plan de negocio, pero sin haber gastado un duro.

-No vale cualquier proyecto.

-¡Ni mucho menos! Tampoco vale cualquiera para ser emprendedor.

-Pues ahora se ha puesto de moda el término.

-Sí, y ahora muchos se lanzan a emprender porque se han quedado sin trabajo, le han dado una indemnización y quieren montar algo porque alguien le ha dicho que es lo que hay que hacer. Y eso puede terminar muy mal. No todo el mundo tiene aptitudes empresariales. El empresario es quien asume el riesgo de desarrollar una idea para convertirla en dinero con ayuda de sus empleados. Pero el que no esté dispuesto a asumir todo ese riesgo y a trabajar 25 horas al día, que lo deje. Vemos muchos casos así, y nuestra misión es poner sentido común, que es algo que también da la experiencia.

Gabriel Tirapu Secretario de SECOT