El nivel del Umia baja dos metros y Caldas se recupera

c. barral pontevedra / la voz

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<span lang= es-es >A la vista la taberna O Muiño y el paseo fluvial, en Caldas</span>. El nivel del Umia bajó ayer dos metros con respecto al lunes, cuando el agua ocultó el paseo y llegó a la ventana de la taberna.
A la vista la taberna O Muiño y el paseo fluvial, en Caldas. El nivel del Umia bajó ayer dos metros con respecto al lunes, cuando el agua ocultó el paseo y llegó a la ventana de la taberna. capotillo< / span>

Caldas se recupera de la crecida que el Umia experimentó el día de Reyes y que provocó inundaciones en bajos y garajes del casco urbano. El nivel del río, que el lunes alcanzó los 4,50 metros en el centro de la villa termal, había bajado ayer hasta los 2,50, lo que permitió que las pasarelas de madera del paseo fluvial volvieran a verse tras quedar bajo las aguas.

El alcalde de la localidad, Juan Manuel Rey (PSOE), comentó que el Concello inició el recuento de los daños, si bien no se puede bajar la guardia ante la previsión de nuevas lluvias intensas para esta noche. «El nivel del río descendió mucho y el embalse sigue desaguando a buen ritmo», señaló Rey, que volvió a destacar el trabajo que en estos episodios realizan los agentes de la Policía Local y los voluntarios de Protección Civil.

Por su parte, la Xunta destacó ayer el papel regulador que jugó la presa de A Baxe y, según la Consellería de Medio Ambiente, redujo bastante el caudal máximo que pasó por el centro de Caldas. Lo que no aclaró el departamento autonómico es si la apertura de las compuertas del embalse se comunica con antelación, además de al Concello de Caldas, a otros municipios del entorno. Protección Civil de Portas se quejó el lunes de que no se había avisado a la agrupación. Uno de sus miembros, Miguel Rivas, llegó a calificar de «vergonzoso» este hecho, al que responsabilizó de la crecida que anegó el bar que la agrupación tiene en la playa fluvial de Lantaño, donde guardan enseres.

El episodio del lunes no constituyó, en todo caso, una situación de emergencia para el embalse del Umia, como sí ocurrió en enero del 2011. El lunes visitó la zona el subdirector de Planificación de Augas de Galicia para supervisar la explotación de la presa. El caudal máximo de entrada en el embalse fue de en torno a 300 metros cúbicos por segundo, siendo el máximo de salida de unos 250.