El horno centenario de O Porriño hace roscas de Reyes a diario durante todo el año
06 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Lleva toda la vida vinculado al mundo de la panadería, igual que buena parte de su familia por la rama materna. José Antonio Rodríguez Argibay no solo se enorgullece de ello, sino que es capaz de mantener la tradición frente a las innovaciones que puedan significar una merma en la calidad. El secreto es su horno de leña instalado desde hace más de cien años en el mismo sitio. «Hace dos años lo reformamos y le pusimos una hornilla de obra, ahí echamos la leña y mediante un conducto pasa el calor a la otra parte que es donde se cuece el pan», explica.
José Antonio es la cuarta generación y se encarga también de la administración del negocio. «Mi madre vendía el pan en Bouzas y después lo mandábamos al mercado de Progreso por la Galaica, un autobús mixto, de viajeros y mercancías, que iba de Tui a Vigo», comenta. «En realidad, en su día la panadería era para enviar el pan a Vigo, ahora tenemos un puesto en la plaza del Calvario, donde viene mucha gente de fuera, de Lugo y Ourense, a comprarlo. Hemos llegado también a enviar pan a Brasil, Madrid o Cataluña; en estas fechas se vende mucho porque es un pan de celebraciones». Su hijo continúa la tradición a la que añade toques innovadores adquiridos con una formación muy amplia.
«Hacemos el pan como hace cien años, lo que llamamos el pan do forno vello, que lleva una etiqueta identificativa. Luego también tenemos otro horno más moderno mixto».
A los que no suministra es a los restaurantes «porque no se paran mucho en eso, hay restaurantes muy buenos que fallan en el pan, descuidan un detalle tan importante». Le llama la atención que con lo que cobran en algunos restaurantes «¿cómo es posible que compren el pan solo fijándose en el precio y no por lo que aporta? ¿qué puede representar una bolla de pan, que da para 25 o 30 raciones y cuesta 2,60 euros, acompañando un plato de sesenta euros?». La respuesta la ofrece él mismo: «No se valora el pan, lo que hace que se compren barras industriales que llevan de todo».
José Antonio Rodríguez defiende las cualidades de este producto, siempre que sea de calidad: «El pan no engorda, hay estudios médicos que dicen que es bueno para la salud, siempre que no se coma en exceso, igual que pasa con todo».
Además de la famosa bolla de pan de O Porriño, Argibay hace roscas de Reyes durante todo el año, es uno de sus productos estrella. Las magdalenas integrales con aceite de oliva y las magdalenas al té verde son algunas de las innovaciones que han llegado al negocio de la mano de la última generación, junto con los turrones y panetones.
Argibay aconseja no consumir el pan en el día, sino al siguiente para que las harinas se asienten. «Es mucho más sustancioso, pero es una cultura que no tenemos todos». Claro que para eso tiene que ser de calidad, sino, lo que se puede uno encontrar al segundo día es una piedra. Ese es precisamente otro de los secretos de un pan bueno, un envejecimiento lento y sabroso.