La nave vacía del mercado cumple una década sin uso

Rocío Pita Parada
rocío pita parada FERROL / LA VOZ

FIRMAS

JOSÉ PARDO

El derribo se prevé para este año, pendiente del acuerdo con los comerciantes

03 ene 2014 . Actualizado a las 10:14 h.

La nave más polémica del mercado municipal de A Magdalena cumplió el pasado mes diez años vacía. Una década sin uso de una infraestructura nacida para albergar un supermercado pero que solo sirvió para acoger de forma temporal a los operadores del mercado central mientras se ejecutaban las obras en el edificio actual. Tras sucesivos anuncios y compromisos municipales para su demolición, el gobierno local prevé, un año más, demoler en el presente ejercicio el inmueble. De conseguirlo se daría cumplimiento así al acuerdo plenario del año 2009 que exigía su supresión por incumplir la normativa urbanística.

El escollo sigue siendo el mismo de los últimos años: la presencia en un lateral de un pequeño número de negocios que en su día accedieron legalmente a sus puestos y que reivindican su derecho a permanecer en el lugar. O al menos, que se les ofrezca una alternativa viable y satisfactoria que les permita mantener su ubicación exterior y visibilidad. Entre otras cosas, porque los comerciantes afectados ya habían sido trasladados con anterioridad, cuando fueron obligados a dejar el lateral de la Pescadería de Ucha. Y ahora defienden su ubicación y la inversión realizada desde entonces en sus puestos actuales.

El concejal de Economía e Facenda, Alejandro Langtry, señalaba ayer que la previsión es poder llegar a un acuerdo en los próximos meses para que se pueda demoler a lo largo del 2014. «Espero que sí», deseó. «El problema -expuso- es que hay que reubicar a esta gente, que no tienen ganas de reubicarse. Y otra solución alternativa no es fácil de encontrar». Señala que «no es un tema fácil, porque se trata de comerciantes a los que les funciona el negocio. Trataremos de hacerlo de la mejor manera posible, causando el menor daño, teniendo la mano izquierda más amplia». Sobre todo, admite, porque «se trata de un problema del Ayuntamiento, totalmente ajeno a su gestión», dijo en referencia a los comerciantes.

El edil asegura que se sigue trabajando con la hipótesis de alojar los cinco negocios que perviven en el conocido como «túnel del viento» en locales del entorno del mercado central. En los contactos establecidos hace en los últimos años no se llegó a ningún tipo de acuerdo.

Hace prácticamente un año, Langtry aseguraba que de no prosperar la negociación, el Ayuntamiento iniciaría el proceso de expropiación. Pero ahora, el concejal se muestra más cauto y dice que se están explorando las diferentes soluciones jurídicas a la cuestión.

«Trataremos de causar el menor daño posible a los comerciantes»

Alejandro Langtry