La sonrisa paradójica de Abraham

FIRMAS

15 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Fíjense en la cara de Abraham Fandiño; observen su ojo sano... la posición de la cabeza es propia de quién tiene en el objetivo a una presa y se dispone a cobrarla. Pero esa sonrisa paradójica le delata, porque carece de maldad; incluso se podría decir que corresponde más bien a la expresión típica de una broma. Uno se imagina que, efectivamente, cuando pulsa el aerosol de pimienta está pensando en los furtivos que hace más de un año casi acaban con su vida, y en los que le agredieron esta semana, y en los otros que le golpearon sin piedad hace unos meses. Fuera de foco, a la altura de este texto, imagínense un frente de sachos en manos de unos descerebrados incapaces de pensar que detrás de ese vigilante de gesto amable, pero magullado, hay una persona, una familia... un sector que tiene cruces clavadas en las playas; una de ellas, en las concesiones de A Pobra. ¿Tiene que haber más?