Es una alternativa al trasplante para la insuficiencia cardíaca avanzada
13 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Hospital Clínico se prepara para implantar el corazón mecánico a pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada. Es un tratamiento alternativo al trasplante de corazón. Está más desarrollado en Estados Unidos; y en Europa: en Alemania, Italia, Francia o Inglaterra. En España se trataron 12 pacientes, el primero en el 2007 en el Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona). Nicolás Manito, de este centro catalán, donde implantaron 3 (los otros, en Navarra, Madrid y Córdoba), explicó ayer su experiencia en el Clínico, que tiene el mayor interés en incorporar este tratamiento, explica José Ramón González Juanatey, jefe de Cardiología.
El corazón mecánico «consiste en una bomba que se coloca desde la punta del corazón hasta la aorta. Impulsa la sangre hasta la aorta, y de ahí va a los restantes órganos», sostiene Manito. Se coloca con cirugía «en pacientes tratados correctamente de insuficiencia cardíaca, pero que reingresan con fallo cardíaco. Muchos tienen menos de 60 años y son candidatos a trasplante o a medidas terapéuticas como estas bombas, de las que hay varios modelos y están demostrando una muy buena supervivencia», agrega Manito.
La mayoría de pacientes para quienes se indican tienen escasa esperanza de vida, por la gravedad del estado de su corazón. Conseguir un trasplante no es fácil, por falta de órganos. Más de la mitad de quienes tienen corazón mecánico viven a los 2 años; y en Estados Unidos hay casos con 7 años de supervivencia. «Esta máquina se conecta a una batería externa, que se carga mientras el paciente duerme. Tiene una autonomía de casi un día y le permite una vida casi normal», indica Nicolás Manito.
González Juanatey señala que «esta bomba contribuye a incrementar la cantidad de sangre disponible para el organismo. Es un tratamiento que va a desarrollarse, y en el Clínico tenemos mucho interés en incorporarlo, y poder ofrecer esta asistencia circulatoria, que va a ir paralela al trasplante».
Más caro que el trasplante
El experto catalán matiza que el mayor problema de esta técnica es económico: «un trasplante de corazón cuesta entre 50.000 y 80.000 euros, depende de las complicaciones que haya; el corazón mecánico 100.000, pero su precio bajará. Otra ventaja es que no necesita tanta medicación posterior, ni tiene tantos efectos secundarios, que limitan a la larga la expectativa de pacientes trasplantados. En los próximos años posiblemente se evaluarán miles de pacientes en España para esta tecnología. En oncología consideran un éxito alargar un año la vida de muchos pacientes con cáncer, y en este caso el éxito es mayor».
González Juanatey afirma que desde que se organizó la asistencia a la insuficiencia cardíaca en Santiago, hace más de 3 años, «la mortalidad descendió del 16 al 9,5 %; y los reingresos de personas tratadas, del 43 al 34 %». Cada año Cardiología de Santiago recibe 246 casos nuevos, y tiene casi 2.000 a seguimiento. El corazón mecánico servirá para pocos cada año «pero queremos contar con esta opción de tratamiento», insiste Juanatey.