El IES de Valga celebró el día de Escocia. Y en el Codi se habló, alto y claro, de igualdad
04 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En Baño, Valga, se dieron ayer varias de esas clases en las que los profesores quieren enseñar cosas importantes y en las que los alumnos están dispuestos a aprender y a poner en práctica lo aprendido. Una fue por la mañana, en el instituto. La otra por la tarde, en el Codi. Aunque con argumentos diferentes, en los dos sitios se habló de lo mismo: la importancia de saber mirar a los otros. Y es que sabiendo mirar alrededor, podremos mirar también nuestro propio ombligo.
Sabor de Escocia
La primera lección del día la recibimos en el instituto de Valga. Allí encontramos a Ryan Mauister, un joven escocés que se ha venido a Galicia para ayudar a nuestros niños a aprender a hablar inglés con la fluidez necesaria en estos tiempos. Trabaja como auxiliar de conversación en este centro, en el que son especialistas en hacer que cualquiera se sienta como en casa. Ryan aprende cada día de nuestra cultura, de nuestra forma de vivir. Y ayer, quiso que sus alumnos se acercasen un poco a las tradiciones y particularidades de su verde Escocia. Coincidiendo con el día nacional de su país, apareció en el centro ataviado con la característica falda de cuadros. Tras darles una charla sobre las tradiciones escocesas, llegó el momento de poner la nota de sabor. Y Ryan sirvió postres y bebidas típicas de su país, como el pastel de jengibre, el de fruta, o el caramelo típico escocés. ¿Saben? Parece que a los chavales les encantó descubrir nuevos sabores.
La lucha más justa
Muy cerca del instituto, a tan solo unos pasos, se encuentra el Centro ocupacional para personas con discapacidad de Valga, el Codi. Sus alumnos son un ejemplo de superación y de aprendizaje constante. Ayer, con motivo del Día internacional de la discapacidad, vivieron una jornada especial. Para empezar, los usuarios comieron juntos en las dependencias del centro. Y después, a la hora del café y los postres, recibieron a sus familiares, ante los que desplegaron un manifiesto reivindicativo.
Los usuarios reclamaron sus derechos, que son los derechos de todos nosotros. El derecho a estudiar, a aprender, a ser felices, y a ser independientes. Y es que, en ocasiones, se confunde la protección con la asfixia de los sueños y las ilusiones de quienes presentan alguna discapacidad. En Valga apuestan por darles alas y enseñarles a volar, por implicarlos en el día a día del pueblo. Y como muestra de esa apuesta, el alcalde Bello Maneiro acudió ayer a los actos.