Reducir la dependencia

Pablo Moro SOCIO DIRECTOR DE SOLVENTIS

FIRMAS

Desde el inicio de la crisis, el colapso de la financiación bancaria a las empresas ha tenido un impacto muy negativo, especialmente sobre las pymes. Y Galicia no ha sido ajena a esta situación. Las distintas formas de crédito bancario son la principal fuente de financiación de las compañías españolas y estas han padecido un paulatino descenso y encarecimiento.

En España, entre junio del 2008 y junio del 2013, el crédito a las empresas ha caído en 205.000 millones, lo que supone un 21 %. Adicionalmente, las firmas españolas han visto encarecido su coste de financiación con respecto a las alemanas en 250 puntos básicos. Los analistas vaticinan que el encarecimiento y la escasez del crédito bancario van a prolongarse y desde las propias entidades se reconoce que no vamos a volver a una situación de abundancia como la vivida.

Las empresas deben buscar fuentes alternativas. En España existen actualmente diferentes mecanismos de financiación alternativos a la banca que permiten a las empresas acceder, mediante instrumentos de deuda o de capital, a diversas fuentes de recursos financieros. El capital riesgo es uno de ellos. En el 2012, la inversión de capital riesgo en España rozó los 2.500 millones y Galicia solo supuso el 3,4 % del total. Nuestras empresas deben contemplar en mayor medida esta alternativa. Por otro lado, está el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) que, desde que arrancó en el 2009, ha levantado capital por más de 130 millones de euros para las pymes que cotizan en él. No nació en el mejor momento, pero estoy seguro de que a este mercado, diseñado para financiar el crecimiento de pymes en fase de expansión, le espera un futuro prometedor si logramos que las empresas conozcan sus ventajas.

Cabe citar también el recién creado MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija) que permitirá a medianas y grandes empresas emitir títulos de deuda para financiar sus operaciones al igual que lo hacen las grandes corporaciones empresariales.

No es sostenible que en España la financiación bancaria represente el 78 % de la financiación de nuestras compañías, mientras que en Estados Unidos solo representa el 30 % y en Inglaterra el 35 %. Es imperativo que nuestras empresas reduzcan su dependencia de los bancos.