La generación prometida del Rasu

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

El equipo sénior femenino reunido esta campaña apunta a un nuevo hito en la historia del club, con seis de las jugadoras que en el 2009 lograban el bronce en el Campeonato de España Cadete de Clubes

23 oct 2013 . Actualizado a las 15:36 h.

Su media de edad es de 20,4 años. Probablemente por ello perdiese el pasado sábado un partido que tenía dominado hasta que en el último cuarto de hora el Porriño B invirtió las tornas, para hacerse con el liderato en solitario de la Liga de Primera División Gallega Femenina en la cancha del Rasoeiro. Phara Souto elevó a 9 tantos su producción ofensiva con un lanzamiento desviado por la defensa meca a 2 segundos del final. Era la conclusión a una remontada que parecía impensable mediada la segunda parte con 21-17 en el electrónico, y que deshacía el empate al frente de la clasificación con el que se llegaba a la quinta jornada liguera.

El extremeño Javier Luengo Morillo-Velarde, entrenador del colectivo desde la pasada campaña, tenía ayer claro que «lo que nos faltó el sábado es solo cuestión de experiencia». La que demostró un filial de conjunto puntero de División de Honor reforzado con varias jugadoras del equipo superior, endosándole a su anfitrión dos tantos en el último minuto de juego. Porque por calidad a este Rasoeiro le sobra para partir, sin ápice de soberbia, con el objetivo de «luchar por el segundo puesto» -el título se lo adjudica Luengo prácticamente de antemano al Porriño- y disputar después la fase de ascenso a la Primera División Nacional, la segunda categoría del balonmano femenino español.

Una mezcla bien empastada

¿Qué hace pensar al técnico del Rasu y a los responsables del club en poder ver superado el histórico tercer puesto de la temporada 2000/01, con un plantel entonces dirigido por Queco Fresco? Pues el hallarse ante la generación prometida en el origen de tantos años de duro trabajo en la cantera del Monte da Vila. Labor que empezó a ser justamente recompensada en el 2009 con otro hito en los anales del Rasoeiro, el bronce en el Campeonato de España de Clubes del equipo cadete femenino en Castellón. Y es en aquella plantilla de jóvenes talentosas dirigidas por Quito Parada con ganas de comerse el mundo en el que ahora se sustenta el sueño de algo grande.

Media docena de aquellas cadetes suman casi la mitad de las 14 jugadoras con las que trabaja Luengo. Son la portera Ainhoa Iglesias, las extremos María Fresco y Andrea Pintos, las laterales Lara Otero y Mar Garrido, y la pivote Uxía Núñez. Junto a ellas, otras cuatro compañeras con las que una temporada después coincidían en el plantel juvenil del club, que a punto estuvo de firmar una nueva proeza para una sociedad deportiva modesta de un municipio de poco más de 11.000 habitantes. Pero se quedaron a un paso de la fase final tras acabar segundas en O Grove su intersector del Campeonato de España, al que accedían como campeonas gallegas de la División de Honor. De aquel equipo han llegado al sénior, además de las ya mencionadas, las extremos Carla Casal y Andrea Barreiro, la lateral Alicia González y la central María Jesús Longueira.

Ante la marcha de Paula bajo palos y la central Noelia, titulares la campaña anterior, el Rasoeiro convenció a cuatro jugadoras que lo habían dejado hacía un par de años para apuntalar el colectivo. Las porteras Ainhoa y Romina, Lorena y la central Ariana. Con 23 años, las dos últimas son las abuelas del grupo.

Catorce guerreras con las que Luengo ha construído «un equipo muy luchador, que no da balón por perdido, correoso y muy rápido, que empieza a jugar con el 2 para 2 con el pivote, y que puede defender en 5-1, 6-0 e incluso en 3-3». Con Lavadores y SAR como teóricos rivales por el segundo puesto, el Rasu piensa también en vengarse del Porriño.

Con un plantel de 20,4 años de edad media el conjunto meco aspira a jugar la fase de ascenso