«Mientras Nigrán no se una a las Cíes, no existe turísticamente»

Monica Torres
mónica torres NIGRÁN / LA VOZ

FIRMAS

M. MORALEJO

Es presidente del Centro de Iniciativas Turísticas y gerente del Miramar

14 oct 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

No es fácil situar el rincón favorito de Darío Álvarez Rodríguez a no ser para los nativos y veteranos de Nigrán. Al menos, por el sobrenombre de la zona, aunque realmente, a día de hoy es uno de los principales puntos de encuentro de Praia América y, en especial de los que como a él, le gusta el windsurf. El presidente desde hace una década del Centro de Iniciativas Turística de O Val Miñor (CIT), Darío Álvarez, gerente además del Miramar, el hotel con más solera del popular arenal, tiene claro que su lugar preferido está en Tierra de Nadie. Como experimentado embajador del municipio, explica su situación, justo en la desembocadura en Praia América del Muiños. El lugar en su alma creció con él. De pequeño «jugábamos siempre por allí y ayudábamos a los marineros a arrastrar la rapeta». Allí descubrió el windsurf, «que practiqué desde la década de los 80 hasta hace unos diez y que sigue siendo mi deporte favorito». En Tierra de Nadie conoció a otros amantes de la vela, como a Javier Gándara, recuerda, campeón de España de Windsurf. Y ahora, en la plenitud de los 60 regresa allí siempre que puede, «para pensar y relajarme».

En Praia América dio sus primeras brazas. A pocos metros de donde nació y se echó a andar. Era el año 1951, cuando veía al mundo el tercer hijo de Constantino Álvarez y Digna Rodríguez; los fundadores del hotel Miramar. Darío Álvarez trajo un pan bajo el brazo pero no solo porque su nacimiento coincidiera con la apertura de este emblemático establecimiento hotelero que acaba de renovarse. «Mi padre me inscribió en san Miguel de Oia y allí la costumbre era regalar un pan a los progenitores», recuerda.

Es una voz sobradamente autorizada no solo para valorar el fin de temporada en la comarca sino la evolución y el futuro del sector. La campaña acaba de forma satisfactoria. «En julio y agosto la ocupación hotelera fue muy buena, pero ahora ya estamos a cero y, hasta julio hay que tirar con algo de restauración», avanza. Respecto al año pasado destaca que «la langosta ya no corre en los menús; antes había muchísimos banquetes pero ahora son solo aperitivos». «Se hacen menos comidas, con menos asistentes y menos marisco», apunta. Considera que, en esta última década, la calidad turística de la comarca «ha mejorado muchísimo». «La promoción se nota mucho y Baiona llenó hasta en septiembre». Tiene muy clara cuál es, a su parecer, la gran asignatura pendiente: «Mientras Nigrán no esté vinculado a las Cíes, no existe a nivel turístico». Indica que desde que se situó como la mejor playa del mundo, «Cíes se compara ya con Santiago y vienen desde el otro lado del mundo solo para ir hasta allí». Explica, a modo de anécdota agridulce, la reciente visita a su hotel de una pareja de Nueva Zelanda que viajó para ir a las Cíes. «Vienen desde el otro lado del mundo, pero la pena es que no pueden salir desde Nigrán». Advierte de la prioridad de seguir trabajando en la promoción y mejora de los servicios, «porque solo tenemos 45 días de turismo al año para mantenernos». «Hay hoteles que se están convirtiendo en apartamento; nosotros aquí somos héroes; hemos mantenido el hotel gracias a la restauración y los banquetes».

CIUDADANOS EN SU RINCÓN darío ávarez rodríguez empresario