Antonio, Comesaña y Pumar reflexionan sobre las carencias del Racing después de adelantarse en el marcador, que frenan su inicio de temporada
08 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El contraste entre la sobresaliente respuesta del Racing hasta el 0-2 de Guijuelo, y su bajón cuando el rival le encerró en su área, genera dudas sobre su rendimiento. La situación, tal como explicó el entrenador, José Manuel Aira, se repite desde el principio de liga. Rubén Comesaña, Antonio López y Fernando Pumar responden a las interrogantes que deja el 2-2 del domingo, a priori un resultado digno, pero doloroso para el racinguismo por como se desencadenó.
¿El equipo sufre porque se echa atrás?
«El equipo no se quiere meter atrás. Los rivales cuelgan balones y acumulan más jugadores dentro de nuestra área, nosotros no conseguirnos hacer buenos despejes ni tener una posesión de un minuto al recuperar la pelota, para que el equipo se asiente un poco. Al final supongo que nos metemos atrás por varias circunstancias. Estábamos con una línea de cuatro defensas y los dos medios centros o algún extremo ayudando, metidos al borde del área o incluso dentro. Si reculas y te cuelgan balones, es normal que tengas algún error y entre el gol; si estuviésemos más alejados, tendríamos más tiempo de corregir esos fallos. Debemos cambiar eso porque el equipo hace muchas cosas bien», razona Pumar.
¿Es el rival el que encierra al Racing o falta ambición con el marcador a favor?
«Hasta mediada la segunda parte, cuando ellos marcaron el 1-2, no estábamos sufriendo apenas. Pero ellos metieron mucha gente arriba, dio la sensación de que tenían tres puntas, nos buscaron la espalda en un campo pequeño y con muy poco hicieron ocasiones. Hay que darles su mérito porque con empuje e ímpetu nos superaron en esos minutos», considera Antonio. «Tanto puede ser fallo nuestro venirnos un poco atrás al ver el resultado a favor y querer conservarlo, como mérito de ellos, que se vinieron arriba, metieron más gente en ataque y crearon peligro. Poco a poco nos encerraron», coincide Comesaña. «Luego viene el 1-2 a balón parado por un pequeño despiste y a raíz de ahí ellos se volcaron en tromba y nos metieron atrás inconscientemente», añade el lateral vigués.
¿Debe el Racing seguir buscando más goles incluso con 0-2?
El Racing se adelantó ante el Tropezón, el Avilés y el Guijuelo, pero no ganó ninguno de los tres partidos. El domingo tras el 0-2, pareció priorizar la defensa. ¿Debe el Racing seguir al ataque con marcador a favor dados esos tres precedentes? «Siempre. Y fuimos a por el tercer gol, pero fueron ellos los que nos empujaron y ganaron terreno, metiéndonos atrás y creándonos el peligro que no habían generado antes», afirma sin titubear Rubén Comesaña.
¿A la plantilla le faltan argumentos para saber conservar resultados?
«La realidad demuestra que sí. Ya nos adelantamos varias veces y no somos capaces de cerrar los triunfos. Pero hay que verse en esta situación. A lo mejor nos vienen a la memoria esos encuentros y no es fácil creerse que podemos cerrar los partidos. Lo de Guijuelo es como para replanteárselo un poquito. Con 0-2 es muy difícil que nos empaten como lo hicieron. Pero el rival se metió en el partido en una acción de estrategia en un campo pequeño y luego ya no podemos decir que el resultado no es justo», dice Antonio.
¿El equipo duda en cuanto recibe un gol?
Como Antonio, Pumar admite que el equipo duda al adelantarse y luego encajar un gol, pues evoca un problema conocido. «Te empieza el runrún, está claro que sí. En el 1-2 me empujan, me caigo y no sé veo como se produce, pero ya todos nos miramos, como diciendo ?chavales, no puede volver a pasarnos lo mismo?. Y te animas, nos gritamos unos a otros apoyándonos. Pero al final en una jugada tonta vuelve a ocurrir. Tendremos que analizar todo porque el equipo merece ganar partidos», matiza Pumar. Antonio insiste en esa falta de confianza tras el 1-2. «La clave está en el gol de córner cuando ellos estaban casi muertos. En esa estrategia se encontraron con el gol y nos entraron más las dudas. Pero hay que darle al rival el mérito que tiene porque no paró hasta empatar».
¿La enorme superioridad del Racing en Tercera le hace sufrir ahora un cambio en partidos parejos?
Pumar admite que en parte puede ocurrir eso. «El año pasado en muchos momentos no nos generaban peligro, y ahora con cualquier cosita, cualquier error, sí que te generan esas oportunidades. Pero el equipo está siendo intenso, está compitiendo bien y se amoldó a la categoría. La mayoría de los jugadores tienen experiencia en Segunda B y no creo creo que ese sea el problema, sino que somos bastante irregulares. Lo pienso y no me lo explico», reflexiona Pumar.