Reportaje recolección de un fruto gigante
La situación económica y el ingenio por intentar ahorrar en los gastos del día a día han llevado a Maruxa Correa y su marido a iniciarse en el mundo agrario y plantar por primera vez su propio huerto en casa, una finca situada en el centro urbano de Fene. La sorpresa se la llevaron cuando en su primera plantación recolectaron un tomate gigante. «Con todo el tema de la crisis y para intentar ahorrar decidimos este año plantar por primera vez el huerto, sin saber mucho sobre el tema la verdad, y mira lo que nos llevamos», comenta Maruxa.
Entre las lechugas, los repollos y demás hortalizas y verduras nació un tomate de dimensiones exageradas. «Pesará unos dos kilos», destaca su dueña. Y si lo comparan con otros ejemplares más habituales, puede ser unas cinco o seis veces más grande. «Aunque lo llevo yo a todas partes para enseñarlo, el mérito es de mi marido que es el que anda sachando y cuidando el huerto, yo solo le ayudo», bromea Maruxa, que regenta la librería Albada, situada frente al Concello fenés.
Lo más asombroso de este fruto es que ha adquirido este peso y tamaño de forma natural, sin ningún aditivo. «No le echamos ningún producto, ningún abono ni nada, porque tampoco sabíamos», bromea.
Y ahora, ¿qué planean hacer con tanto tomate? «Ya está listo para comer, así que iremos tomando el que podamos, y con el resto haremos salsa», explica. Asegura que de esta pequeña plantación están beneficiándose toda la familia. «Aunque solo hemos plantado un pequeño trocito de huerta, estamos sacando para toda la familia. Yo recomiendo a todo el mundo que se anime a plantar», destaca Maruxa.